Vamos a la playa oh oh oh oh oh

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Recordando anécdotas pasadas, más precisamente las vacaciones en un lugar soleado, que aunque no fuimos a la playa estábamos con un clima de sueño…..

Claro que para eso fuimos antes con el pediatra, vimos que no hiciera falta ninguna vacuna, cremas de sol aptas para la pequeñita, que no tuvieran esto y el otro, consejos sobre la deshidratación, cuidados de piel, en fin el kit completo.

Pero antes de salir nos dijo: ¿han pensado en unos lentes de Sol?, a mi que en lo personal me choca vestir a los niños como adultos, pues eso de los lentes de Sol para un bebé no más no entraba en mis planes….El pediatra nos dijo que, desafortunadamente no se piensa mucho en los lentes de sol para los niños, y que son importantes ya que sus ojos son muy sensibles a la luz…Eso tiene sentido….me dije…

Por otro lado los adultos generalmente cargan con lentes para protegerse y finalmente no piensan en los ojos de sus hijos….es ahí cuando te siente “Mala madre, señalada con un dedo acusador”.

Después de la letanía nos dimos a la tarea de buscar “los lentes perfectos”, claro que fuimos a un par de lugares, preguntamos y bueno, que decir, no hay tantas opciones, el grado de los lentes es como si se fueran a esquiar, cosa que me parece graciosa poner a un bebé, pero bueno…ya en cuanto a modelos pues hay de todo, a mi en lo personal me gusta lo simple, sobre todo nada de dibujos animados, me choca, pero saben, en gustos se rompen géneros y lo importante es que el bebé adopte los lentes…pero ese es el segundo paso.

Pues bien, una vez que se tiene en la mano los dichosos lentes, hay que enseñarle al niño que hay que ponerlos, mi hija no le encantaba la idea, las primeras veces más bien quería jugar con ellos (mientras yo sufría y esperaba que no se metiera una de las patitas en un ojo, pero dejaría de ser yo en esos casos), luego le enseñábamos que papá y mamá tenían unos, y así funcionamos por unos días con pequeños lapsos de aceptación, hasta que finalmente ella los pedía (a su modo), pues cada vez que tenía el Sol en la cara, le molestaba y se daba cuenta que con ellos ya no pasaba nada….

Y esta es la historia de los lentes de sol, ¿ustedes pensaron desde el principio en unos lentes de sol para sus hijos? ¿Cómo lo aceptaron los pequeños?¿Les costó trabajo?

7 vidas

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Hablando un poco sobre la conciliación, se dicen muchas cosas por el momento, el hecho de conciliar más precisamente como mujer y madre, no es que hagamos a un lado a los señores pero no es este el momento de hablar de ellos, aunque también tienen su carga y lugar en todo esto.

Me atrevería a decir que la conciliación o más bien la no conciliación aparece antes de tener familia, es decir, ¿no es verdad que pensamos en algún momento entre nuestra carrera profesional y nuestra vida sentimental?….o ¿primero hago esto y luego hago el otro?….¿primero me preparo luego me divierto (o viceversa)?….en fin hay mil ejemplos, y sabemos que la vida es un continuo escoger entre dos vertientes y muchas veces no hay vuelta atrás, y con riesgo de parecer feminista creo que al final cargamos con mucho peso, es decir, nosotras somos las que vamos a llevar la responsabilidad de los hijos, más precisamente que aunque seamos profesionistas habrá un momento en el cual debamos de abandonar un poco por darnos a ellos, a la familia, darles los primeros y más preciosos momentos de vida cuando nacen, ahí no hay de otra, imposible de deslindarnos de los 9 meses de embarazo y primeros meses de vida de nuestros retoños (en la mayoría de los casos)….O bien algunas deberán de tomar la decisión de tener o no hijos, de contestar a la misma pregunta de ¿todavía sin novio? ¿Todavía sin hijos? “El tiempo pasa mijita” El dedo señalando por lo que una debería de hacer, por lo que la sociedad espera de ellas, de nosotras…etc., etc.

Suena muy duro pero aún en nuestro pleno siglo XXI nos topamos con muchas atribuciones y estereotipos respecto a lo que deberíamos de hacer/ser….pero bueno así es esto y no creo que cambie, por lo menos ahora, aunque claro no todo es así de negro, la sociedad en la que nos encontramos, los círculos de amigos, la familia, etc., no podemos decir que todo es de un solo color y ver esto de manera pragmática, no en este caso, además que todo cambia tan rápido y ya no nos creemos el mito.

Pero bueno, dejando todo el choro de un lado….

Recuerdo que cuando a penas había entrado a la universidad, me veía como una profesionista exitosa, viviendo en alguna ciudad cosmopolita y sinceramente no pensaba mucho en familia en ese momento (ya saben, la imagen de Hollywood de la súper empresaria, que todo lo puede, con algunas letras pequeñas diciendo: basado en una historia verídica)…con el paso del tiempo pues una va aterrizando, definiendo los estándares y trabajando para un futuro cercano al ideal, pero siempre la vida te da sorpresas….

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Ahora en retrospectiva, habiendo cambiado de país, perdido la práctica en mi materia, cambiando de giro laboral, amistades y sobre todo con familia, la conciliación efectivamente es un mito como dirían En el club de las malas madres, pero nos lo creímos, y ahora se que para conciliar necesitaría 7 vidas:

Vida 1.- Para los estudios

Vida 2.- Para la profesión

Vida 3.- Para la vida sentimental

Vida 4.- Para viajar

Vida 5.- Para probar de todo/divertirse

Vida 6.- Para la familia

Vida 7.- Para aprender de cada una y poder realmente conciliar en cada etapa.

Mientras tanto, dejo de suspirar por mis años mozos y brillantes y llenos de energía donde podía comerme el mundo, bueno ahora lo sigo haciendo pero versión slow food, las prioridades han cambiado pero siempre hace falta tiempo y claro, una habla de los momentos felices de nuestra vida en familia y ahora con los hijos que llegan y desarreglan todo y poner la casa de cabeza junto a sus papás, obvio hablamos de las cosas divertidas de cada etapa con ellos y cada etapa de nosotros, pero también está esa parte de conciliación a la cual nos aferramos para darles más tiempo, más calidad, más de todo sin perderse en el camino, que no siempre es fácil de asumir y se habla poco.

¿Ustedes como toman la conciliación? ¿Mito o realidad? ¿Si tuvieran el tiempo suficiente para hacer todo, qué harían?10d36bafa49cc9b274a8bcef087df487

Un equipo de fútbol

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Famosas palabras cuando a penas hablábamos de tener familia, ya saben eso de pensar en una familia grande, numerosa, niños en escalerita, una mesa de comedor siempre llena…Suena romántico ¿no?

La realidad, pues no es fácil, simplemente hay saber meter una mesa grande en la casa, con sillas y todo lo que conlleva, por empezar desde lo más práctico, ya ni hablar de pañales, mamilas, juguetes, ropa, escuela, guardería y sobre todo TIEMPO.

Cuando supimos que estaba embarazada, éramos los casi papás más felices del planeta, durante los meses del embarazo, tratamos de cuidar cada detalle para la llegada de nuestra primogénita, nos fuimos desde lo más básico hasta lo más complicado, ya saben eso de papás primerizos y el marketing de por medio, leímos muchos libros al respecto, y la idea que teníamos (casi perfecta) de la llegada de nuestra bebita pues nos hacía simplemente soñar y suspirar en intervalos….toda una melodía salía de esos ensueños en plena vida ajetreada.

A finales del embarazo, ya con los “pequeños” malestares que una puede presentar, nueve meses se hacía ya mucho, la espera desespera como dicen…..pero ya el día, “El Día esperado” ¡uy! Recuerdo que en un momento de pánico dije: una y ya, y solo por que no me queda de otra, claro estaba ya en trabajo de parto después de muchas, muchas, muchísimas horas….Al final cuando ella abrió los ojos y nos miró, olvidé todo por un momento, simplemente nuestras vidas habían cambiado….

Y ahora con el paso del tiempo puedo decir que, tener hijos, por lo menos uno te cambia por completo, la vida no es rosa pero te llena de satisfacciones, ahora con la próxima llegada del segundo, ya hay más de donde agarrarse y sabemos que el camino tampoco es fácil pero sobre todo que está lleno de pequeños logros en todos los sentidos, hablando de nosotros como padres.

A unos cuantos años de hablar sobre el equipo de futbol, si me volvieran a preguntar si aún quisiera uno, diría que sí, tal vez no el equipo completo pero si varios niños en casa… creo que el problema no es el tener muchos hijos sino es una cuestión de calidad de infancia, tiempo, vida y como padres, en un mundo perfecto lo haría sin miramientos, en nuestra vida actual, mmmmm…. Veremos con el segundo, como nos va y en un par de años haremos un recuento de los daños hechos, para ver que nos depara el destino.

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¿Para ustedes cuál es número perfecto de hijos? ¿Cuál es su experiencia como padres? ¿Ustedes prefieren familia grande o pequeña? ¿Tienen apoyo por parte del estado?

¿Y eso con qué se come?

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Hay que buscar pediatra, uffff después de casi querer cachetear a los que pasaron de visita en el cuarto del hospital, claro pues tu tesoro, que tú lo tomas con delicadeza, lo cuidas como lo más preciado en este mundo, como lo que es y este clan de médicos, llegan y parece que te lo van a descomponer…. La primera vez que pasamos por eso, casi se me salían los ojos, aunque ya me habían dicho que los mueven por todas partes, no es lo mismo del dicho al hecho y ni con los tuyos, claro está.

Una vez pasando por lo básico del hospital, hubo que darse a la tarea de buscar uno de cabecera (si es que existe eso), Aquí en Bélgica hay una asociación por la que hay que pasar por lo menos una vez en lo que encuentras pediatra que se llama ONE, que es un organismo creado para proteger a los niños de entre 0 y 3 años, siguen el crecimiento del niño, te informan, te protegen de manera jurídica en algunos casos pero sobre todo es un apoyo a las familias.

Hay muchas personas que se quedan con la ONE, y otras que optan por un pediatra particular….claro que en caso de emergencia en los hospitales puedes ir directamente con el pediatra de guardia, en esos casos no hay ningún límite.

Nosotros optamos por un pediatra cerca de nuestra casa, nos informamos con los amigos y decidimos hacer una cita con él. Recuerdo que ese día lo miré fijamente tratando de descifrar cada detalle, cada gesto, cada manipulación, en fin parecía un caso de “encuentre al culpable” , finalmente, fue muy oportuno, amable, se presentó con mi hija de un mes, la verdad en ese sentido bien, otra cosa que me gustó es que estaba presente es decir que las llamadas las respondía, y eso es un alivio, una nunca sabe, fue el quién nos aconsejó ir con un pediatra de viaje, excelente por cierto, para la aventura de las vacaciones y 12 horas de vuelo.

Cabe mencionar, que nosotros nos mudamos a un mini pueblito, así que no es tan fácil tener las mismas opciones que si estuviéramos en la capital, pero dentro de todo, es viable una vida normal y médicos especializados y sobre todo que tengan ese tacto del cual tanto me quejo y no encuentras fácilmente.

Y bueno, ya para acabar la entrevista le pregunté al pediatra: ¿es paciente con las mamás? (oigan, es una pregunta totalmente legítima), se río y dijo sí, pero también tengo mis límites…. Creo que fue una excelente respuesta.

Claro que una puede pensar que es el doctor idóneo, pero al final del día una va a saber si es lo que uno espera cuando haya una emergencia. Desafortunadamente es así como funciona esto.

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¿Ustedes encontraron pediatra fácilmente? ¿Los pediatras son como esperaban? ¿Cuándo han tenido emergencias o preguntas, están disponibles? ¿Cuál es su opinión?

Una galaxia en el bosque. (150 palabras).

Luces, nombre, gente

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Era casi como una ceremonia, antes de dormir, echada en el bosque miraba hacia las estrellas esperando que pasara, no siempre lo hacían pero cuando ocurría, ella era la niña más feliz del planeta, era como un juego, pero de esos que se adhieren tan fuerte que generación tras generación lo hacía.

Era simple, cuando las luces aparecían, aguantaba la respiración por unos instantes para no hacer ni el más mínimo ruido, una vez que su corazón calmaba su tam tam y volvía a la normalidad junto con su respiración que a penas vislumbraba la alegría contenida, ella comenzaba a dar un nombre a cada una, parecían como pequeñas personitas, gente que danzaba en un vaivén, pero eso no era todo, el juego estaba en que si a una de ellas le gustaba el nombre, la llevaba a dar un paseo por su mundo, una galaxia especialmente para ella, pensaba.

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

Para conocer como nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

¿Qué, qué, quéeeeee?

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Pues bueno ya estamos en esa etapa, mi hermosa hija dice algunas palabras en español (claro) y otras cuantas en francés (no hay de otra), las películas en inglés (que hasta canta, a su modo) y pues creo que como estuche de monerías hasta ahora es todo, en ese sentido.

El buen padre, siempre orgulloso cada vez que habla franchute, y claro se ha declarado una especie de guerra silenciosa entre nosotros por ver si el vocabulario es mayor en francés o español, pero al final, eso no importa pues nos da unas buenas mezclas de todos los idiomas (incluido el suyo) y trata por todos los medios que sus padres (según ella, analfabetas) entendamos el diálogo…al final termina tomándote de la mano y llevándote al lugar donde quiere tomar algo…

Pero ahora algo ha cambiado, no solamente hace frases cortas, sino que dependiendo el sapo es la pedrada, a mi me dice las cosas en su mayoría en español y a su papá como debe de ser en francés….pero como decía algo ha cambiado…ahora se echa unos diálogos enormes de blablá blaaaaaaaaa, con mímicas y hasta el seño fruncido, seguido de algunas palabras que uno alcanza a pescar….generalmente esto pasa cuando hace que habla por teléfono, cuando le preguntas algo, o bien simplemente tiene ganas de contarte alguna historia, y claro se me olvidaba cuando arrulla a su muñeca…

Según esto, es el preámbulo de que empiece a hablar, no lo sé, lo que sí es que es muy divertido verla, hay ocasiones en que le contesto o más bien le sigo el juego, así podemos pasar el tiempo en pláticas entre leche y café y una galletita de por medio, dejaría de ser mi hija ¿verdad?

¡Otro momento para atesorar!