El rincón de los lamentos.

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Es hora de pasar a cosas serias, cuando apenas se vislumbraba el pequeño gran carácter de mi hija, hicimos una lista de las cosas que haríamos para educarla de manera saludable para la mente de sus padres y de manera cariñosa para que ella entendiera lo que pasaba a su alrededor.

Partimos de la idea de que lo mejor es el diálogo, aun pequeños entienden todo, y poco a poco van haciendo un balance o no entre las cosas buenas y las malas (por decirlo de alguna manera).

Empezamos muy bien, cuando hacía alguna rabieta (que no eran muchas al principio) era fácil calmarla, y nosotros padres orgullosos (no sabíamos que apenas empezaba) decíamos que éramos los mejores y nuestra hija súper entendida a su corta edad. Una que otra vez hizo alguna pataleta de esas que gritan y terminan en el piso, la ignoramos y listo, una estrellita más a nuestro favor, somos los mejores decíamos.

Poco a poco el carácter de mi hija se fue acentuando y ya no era tan fácil controlarla, en el sentido de que hiciera caso y no gritara, además de no hacer tonterías (dependiendo el momento y la idea en turno). Finalmente nos decidimos por hacer uso del “rincón”, si hacía algo malo o se ponía difícil pues se iba al rincón, ojo que este uso era exclusivo de los padres, creemos firmemente que somos nosotros quienes debemos encargarnos de su educación y en determinado caso castigo, la manera de hacerla entrar en razón, en este caso el rincón, claro que si se sale corriendo en la calle en pleno transito pues no hay que dejarla ¿no? Pero eso es un poco de obviedad en el asunto (aunque por si acaso lo repito seguido). Tiene que dar la mano, tiene que ir en su silla en el coche, tiene que ponerse un suéter para salir, etc,…. Una nunca sabe de los caprichos de mi hija y de lo que puede hacer a sus escasos dos años con las personas cariñosas que la rodean.

Pero bueno, para no desviarme, nos dimos cuenta que el uso del rincón también le servía a ella para aclarar ideas, había veces que en pleno berrinche de esos Hard Rock, se iba al rincón y en menos de un minuto ya estaba como si nada con la sonrisota habitual. Dentro de todo pensamos que era una buena opción y sinceramente aún en la calle siempre hay un rincón disponible para calmar pasiones desembocadas.

Con el tiempo ya ni siquiera había necesidad del rincón pues se portaba relativamente bien, así que cuando las personas hablaban de los terribles dos, pues decíamos que no era para tanto, que los papá tenían la tendencia a exagerar, etc. Uy! Me trago mis palabras cof cof, con la llegada del hermanito hace ya 7 semanas, empezamos a vislumbrar algunos signos del terremoto que se avecinaba, las idas al rincón, que ahora llamamos el rincón de los lamentos, el cual es fácil saber cual es en esta casa pues está de todos colores, se hacía más a menudo, teníamos subes y bajas unas peores que otras, hasta que con el tiempo otra vez regresamos casi a la normalidad, excepto por la noche trágica en la que se me ocurrió llevarla a mi cama pues se había despertado en la noche, ahí se dio cuenta (pues creo que no había pensado en ello) que el bebé duerme en nuestro cuarto uffff ¡ERROR! ¡GRAVÍSIMO ERROR! Ahora es un vuelve a empezar, aunque claro a pesar del rincón de los lamentos seguimos explicándole una y otra vez las cosas, ¿qué podemos hacer si no? Así es esto y mientras siga en esta etapa de celos incontrolables y terribles dos en un mismo plano, hay que estar preparados para todo pues la pequeña bomba puede estallar en cualquier momento.

Lo bueno de todo esto es que es en intervalos, no todo es negro, la verdad ya viendo las cosas de manera perspectiva nos reímos de todo lo que puede ocasionar en el sistema nervioso de sus padres un pequeño angelito de 2 años.

Buen día a todos!

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4 pensamientos en “El rincón de los lamentos.

  1. ainsssssss es que un bebé en casa en plenos dos años es como estar montada en la montaña rusa… son subes y bajas constantes…. yo lo pasé peor antes de que naciera la pequeña porque estaba de reposo y mi hijo sólo quería que “regresara” su mamá que siempre jugaba a lo loco con él… fue un sin vivir pero luego ya todo fue mejor… y es que sólo hay una fórmula válida para esta etapa… PACIENCIA y de vez en cuando una escapadita 😉

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    • Paciencia, hay veces que se va a dar una vuelta la ingrata! pero sí no queda de otra, eso de la escapada me suena a sueño por el momento….me conformo a estas alturas un poco de paz en casa y algunas horas extra de sueño 😉

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