El jardín de María

Risas, imaginación, peligro

Chiho Aoshima

Chiho Aoshima

Apenas una luz tenue se podía alcanzar a ver en ese jardín….conforme avanzaba la noche los mágicos colores hacían su aparición, había veces que si uno no se movía y guardaba absoluto silencio podía escuchar un tenue murmullo. Los grandes sabios decían que era un jardín encantado, otros decían que era el país de las hadas, lo que si era verdad es que no tenía parecido alguno con algo antes visto, cada mañana tomaba distintas formas, las risas hacían parte del encanto de ese precioso espacio, María que desde siempre y sin recordar exactamente cuándo y cómo había llegado hasta ahí se sentía en casa, tomaba rienda suelta a la imaginación.

Una vez cada mil años María podía salir de tan hermoso lugar para ir a visitar la tierra, siempre le había gustado ese sitio, entre sueños los niños felizmente la llamaban, pero sus padres temerosos simplemente la nombraban Peligro.

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

Para conocer como nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

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La zona del desastre

Illustration by Yum Yum for the cover of Digital Arts Magazine

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En mi ilusa cabecita loca, antes de vivir en la que es ahora nuestra casa, pasamos de departamentos a minis casas, así que ya saben lo que es ordenar una mudanza, deshacer las cajas tratar de acomodar todo, en ese momento te dices, ¿Por qué guardo eso?, me acuerdo que de pequeña, coleccionaba, estampas, tarjetas, guardaba todos los recaditos, en fin tenía (tengo, pero en casa de mi mamá jajaja) mi caja de recuerdos de esos años, una vez aquí, como expatriada, no hay lugar para eso, se acumula tanta cosa que luego no sabes donde dejarlas. Bueno el caso es que una vez que finalmente pisamos tierra y entramos a esta casa nos dijimos que queríamos un espacio aireado, sin casi nada, paredes limpias, apenas con dos cuadros, y claro cada quién un cuarto con su espacio y zona desastre.

La realidad es que con un bebé de dos años, eso es imposible, antes acomodaba, guardaba, le divertía infinitamente hacerlo, no había tanta cosa fuera, solo lo básico un relax, una silla para comer, en fin, aun se respiraba en ese espacio. Conforme fue creciendo el caos comenzó a apoderarse de la casa (yo no soy la más ordenada del mundo, pero tampoco exageremos). Cuando me di cuenta ya tenía juguetes, muñecas, pañales (para las muñecas), carritos, mesas, sillitas, y todo lo que se puedan imaginar, eso sí, lo del espacio creativo lo tengo yo lejos de sus manitas, a eso se le llama miedo del bueno, ni pensar que se sirviera ella sola, nada más de pensarlo me da escalosfríos. Y ni siquiera hablemos del lego, que ese me lo encuentro hasta en la sopa, aún no lo he pisado pero me puedo imaginar el dolor de unos pies descalzos corriendo detrás de su hija.

Primero opte por cajas de plástico transparente, ahí ponía los juguetes por temática, se pueden apilar y la verdad las dejaba en el cuarto de la tele, así recuperaba mi salón. Pero poco a poco la nena chiquita como es en estos momentos se iba expandiendo por todas partes, y mis cajas solo servían de adorno. Ahora las cajas están fuera de su alcance, y solo voy sacando un solo juego, y lo voy cambiando, a veces playmobil, a veces lego, a veces rompecabezas, en fin uno a la vez, pues sino, ni juega con ellos, y cada vez que saco uno nuevo veo su carita de felicidad con una boquita en forma de “O” y sus manitas en sus cachetes como si fuera día de fiesta.

De todas maneras, ya me hice a la idea que, todas las tardes, hay que arreglar y ordenar por donde ella haya pasado, pero bueno hay que tomar esta etapa con filosofía y entre menos juguetes mejor, sino el juego es vaciar las cajas y dejar que mamá recoja, yujuuuuuu que diversión, y finalmente el cuartito de la tele ahora sirve de salón de juegos, cuarto de visitas, multiusos y un ¡escóndete y que nadie te vea, si puedes!

¿Ustedes cómo se las arreglan? ¿Tienen su propia zona de desastre? ¿Tienen un lugar específico para que sus hijos jueguen?

La melodía (150 palabras)

Pasillo, cautela, escoba

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La música salía del patio, parecía una trampa para los niños, un estrecho pasillo, oscuro y hasta frío, la pandilla completa estaba encantada, 3 niños y 2 niñas se habían juntado para descifrar el misterio, después de varios días de profundas discusiones, y de recaudar material precioso para tan importante empresa, emprendieron el camino…..con cautela fueron avanzando, parecía que no tenía fin, pero la música era tan bella que entre más avanzaban, más se embriagaban con ella, a lo lejos se veía un viejo con algún instrumento en las manos, parecía que de ahí salía tan exquisita melodía…en algunas ocasiones paraban para comer o hacer recuento de los hechos, pero entre más pasaba el tiempo, poco a poco iban olvidando del porqué se encontraban allí….solo quería llegar hasta el viejo.

Un sonido rasposo casi imperceptible se anunciaba detrás de ellos, era una escoba mágica que les iba borrando los recuerdos.

 

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

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Del plato a la boca (verduras)

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Mi hija siempre ha sido de buen comer, desde que empezó con los alimentos son pocos los que no come, todo era una fiesta hasta la llegada del buenhijo, ha sido un parte aguas en esta casa, esta familia, esta madre primeriza (por segunda vez primeriza).

Así que me he dado a la tarea de primero pasar tiempo con ella, tiempo de madre e hija sin moscas que perturben su pequeña cabecita loca. Y dos de que coma correctamente, que me cuesta, pues en algún momento no quería comer en la casa, solo en la escuela o en casa del abuelo, y claro aquí circo maroma y teatro para un “¡No!” rotundo y muy bien pronunciado. Tuve que desaparecer, galletas, chocolates y papas fritas, (no conoce aún los dulces), pero bueno no hay mal que por bien no venga, de paso yo no tengo tentaciones, bueno no muchas.

Después del éxito que tuvo el pastel hecho por mi hija, la he incluido más seguido en la preparación de la comida, generalmente los fines de semana pues hay más tiempo y el santo padre puede velar por el bienestar del pequeño hermanito.

Esta vez hicimos unas carnes al carbón con sus respectivas verduras, hay que aprovechar el buen clima de este país cuando lo hay, hasta podría decir que estos últimos días hemos estado súper consentidos con unos 20 grados y Sol, aunque esto no dura mucho tiempo, sirve para cargar energías y hacer como que uno está de vacaciones.

Bueno a los hechos, las verduras me gustan hacerlas variadas dependiendo de las compras, esta vez fueron champiñones, calabazas, zanahorias, cebolla, chícharos aplastados (cómeme todo, que les llaman por aquí) y pimientos.

Lo que hicimos fue lavarlas muy bien, desinfectarlas y cortarlas en pedazos ni muy grandes ni muy chicos, a ella le di un cuchillo para niños y sin filo con el fin de que pudiera hacer el mismo gesto que yo, ella se atacó a los champiñones, quedaron los pobres masacrados, eso sí, los limpió como si fuera a parar al paladar de un experto.

Una vez cortadas todas las verduras las pusimos en un recipiente hondo, les puse un poco de aceite de olivo y soya (un poquito solamente), luego de dejarlos marinando un rato se pasan a un sartén con hoyos el cual va a parar a las brazas del carbón, es simple, rápido y rico.

Una vez terminada la tarea, fuimos a buscar a los muchachos y ella, mi hija gritando de alegría decía a su papá “mi mi chon” (yo corté el champiñón), obviamente súper orgullosa de la actividad hecha como una experta y sobre todo rodeada de halagos de sus padres, comió un buen plato de las verduras, le quitó la cebolla y el pimiento pero lo demás lo comió con gusto. Pequeña anécdota, quiso darle también al hermanito pero le explicamos que solamente toma leche, pues no tiene dientes, a eso te ve con cara de signo de interrogación, seguido de “miam miam mamá cheche”. ¡Es un amor!

¿Ustedes tienen problemas para que sus hijos coman verduras?¿Los dejan participar o ayudar en la cocina?

Aceptación del hermanito (primera parte de muchas).

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La buena hija, va tomando conciencia de que el bebé se queda, no se que tanto de que sea su hermano y que no solo es mío, pero lo busca mucho y cada vez que llora corre a ver que pasa….generalmente es un “dodo bebé” (a dormir bebé) o “mian miam mamá bebé” (el bebé come de mamá o algo así), ahora le da por taparlo, claro que hay que estar al pendiente pues lo cubre hasta la frente, también le gusta usar sus cosas y jugar con ellas como por ejemplo el maxi cosi (el cual escondo) o el relax o la sillita para comer, antes se metía ella, ahora pone a Mumu (su conejo) o a Lotta, los tapa y de vez en cuando grita (y si que grita) “guacala, guacalaaaaaaa popó” y corre por unas toallitas húmedas y un pañal, me hace gracia, a veces me asusta con los gritos… claro que luego descubrí que cada vez que cambiaba a sus muñecos ¡ponía los pañales en la basura! Así que también hay que estar al pendiente de que no vacíe la caja de pañales en una tarde.

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En ocasiones cuando le doy de comer al bebé, ella quiere que la cargue, así que me la pongo a un lado y le platico o pregunto sobre su día, ahora está en un momento en que no le para el pico, mezcla algunas palabras en francés y otras en español, pero como sea se da a entender. Ayer por ejemplo regresó con una rodilla raspada, le pregunté que qué le había pasado y me dijo “Papá, rodilla”, se había caído cuando hacía las compras con su papá, aunque no le dio mucha importancia pues llegando a casa, se puso a jugar con su sombra un rato y a buscar alguna pobre planta para plantar.

El jardín es mi mejor aliado (cuando el clima lo permite en este triste país frío), me ayuda con las plantas, o vamos a buscar pajaritos, o recorremos el jardín ya sea de la mano o persiguiéndonos, pero lo interesante de todo esto es que al final del día pide “dodo leche dodo” y se va a dormir sin tener que corretearla por toda la casa, ya es una cosa menos. Mi hobby es acechar a los animales del jardín para enseñárselos a mi hija (también termino muerta), ventajas de vivir en pleno campo.

Yo creo que de todas las cosas que me preocupan en torno a mis hijos es el no darles suficiente información, ya saben de tipo vocabulario, sensoriales, artísticas, etc. Alguna vez oí a unas mamás que platicaban de sus hijos pequeños (empezaban a hablar) y una de ellas decía que el suyo no hablaba casi nada….la respuesta de la primera mamá fue ¿tu le hablas? Se me quedó grabado, muy grabado y aunque al principio con mi primer hija me costaba contarle cosas de recién nacida, después de que le perdí el miedo escénico al monólogo, le platico vida y obra de lo que se me ocurra en el momento, ya con el segundo pues imagínense, de todo, le hablo de todo y nada, a él le encanta así que seguimos con esto de la comunicación a temprana edad.

Eso sí, el cansancio se acumula, hay veces que no sé como es que estoy de pie pero bueno son gajes del oficio y como todo tiene sus recompensas con este par de diablillos. Cada uno a su tiempo pero te sacan una sonrisa (la mayor parte del tiempo).

Mi hija es muy ocurrente, está en una etapa muy simpática y aunque no ha pasado por completo las crisis y hasta podría decir que se le han sumado otras tantas, la mayor parte del tiempo está contenta y no se enoja tanto de que el bebé esté en brazos, pues fueron semanas difíciles. Ya sin menos estrés (menos no sin) puedo disfrutarlos más y cada uno a su tiempo, sus etapas. Esto de la maternidad no es de color de rosa y muchas veces atenta con tu buena salud mental pero hay que saber reírse de todo, por lo menos intentarlo y tomarlo con filosofía.

El más pequeño está despierto, sigue en su etapa creativa a las 2 de la mañana, y yo pues me voy haciendo a la idea de empezar a buscar inspiración a estas horas pues sino no nos entendemos. Pero la verdad es que la mayor parte de tiempo pido al cielo para que coma y duerma en la madrugada.

¿Ustedes que etapa disfrutaron más de sus hijos? ¿En cuanto a los celos entre hermanos cuando fue mejorando la relación? ¿Recuerdan alguna anécdota simpática?

Segundo 10 de mayo, y primero como bimadre.

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Los festejos empezaron desde antes, la escuela de mi hija preparó con ella el regalo perfecto para el segundo año de la fiesta de las madres, y aunque esta era el domingo, ya desde el miércoles mi hija traía en sus manos el preciado regalo para mamá.

Al llegar a la casa junto con el abuelo, este último le dijo, “dale el regalo a mamá” así que ella tan obediente como siempre se acercó a mi y me lo extendió, acto seguido y en un santiamén me lo quitó diciendo “mi, mi” (mío) luego lo abrió y muy orgullosa me enseñó que eran sus manos las que estaban estampadas en el papel. ¿El regalo? ¡Ah! Una lata de metal forrada de una hoja de papel bond decorada con las manos de mi hija y uno que otra estampita de corazón y flor, a las cuales les decía (parando la trompita) “cuore” “cuore” ¡Me derrite cuando hace esto!, ¡se me olvidaba! también había una cuchara de plástico negro, pues el artefacto estaba destinado a mi cocina para poner todos los utensilios.

Un regalo maravilloso, el cual después de que ella juegue con el (pues es de ella) irá a parar a la caja de los recuerdos con todos las obras artísticas de la pequeña. Me pregunto ¿qué es lo que hacía mi madre con todo eso? Supongo que al pasar de los años su caja de los recuerdos se llama “bote de basura” no creo haber visto ningún collar de cuentitas, ni la manta que bordamos, ni nada del estilo, (aunque de lo que sí me acuerdo es de la ilusión que tenía de hacer algo para mamá)….creo que los dibujos deben de andar en alguna parte pero bueno, les estaba platicando de mi 10 de mayo.

Ya el mero día me trajo un ramito de flores y su papá otro, lo increíble es que el ramo de ella estaba tan pero tan tierno, la florista realmente hizo algo súper bonito y de acuerdo a mi hija, y bueno como cada domingo me trajeron el desayuno acompañado de una taza de café. Esa noche había sido especialmente difícil con el más pequeño, pero eso no vale nada cuando ves la cara de tu hija llena de ilusión por saber que pasa algo, que hay una fiesta en camino, que me quiere abrazar y quedarse en mi pecho durante un momento.

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Unos días antes, en la semana, pensaba en un spa, (sola) burbujas en la tina de hidromasaje, cremas de olores a flores para calmar el estrés, un té en cada esquina del lugar, una música sublime a cada paso del recinto y ya si de eso se trata (de soñar) pues de una buena vez en Cancún. Pero no pasó así, nos quedamos en casa, tuvimos visita de la familia con un buen clima (cosa rara), aprovechamos el tiempo en el jardín(madre e hija) tan preciado en estos momentos, empezamos a plantar algunas flores al frente de la casa….pero eso se los contaré con más detalle más adelante.

También me ayudó en la cocina, le encanta y la verdad se pasa un muy buen rato.

Su papá en otro momento del día se quedó con ellos mientras yo hablaba con mi familia y me sentaba un ratito sin bebé en brazos, (también eso es rico de vez en cuando, una se siente un poco más ligera).

Parece mentira, como los pequeños te absorben y consumen tu energía, al mismo tiempo te la renuevan, es agotador pero la recompensa es enorme, he aprendido a llevar mis ojeras con orgullo, es el símbolo de que soy mamá (creo, o me gusta pensarlo, aunque ya las tenía desde antes, ojeras sexy las llamo) y más que nada por que ya ninguna base de maquillaje las tapa…pero como sea el verlos es maravilloso, siempre salen a relucir frases cursis en estos momentos pero es la verdad, tocan ciertas cuerdas sensibles que te hacen ver el mundo con otros ojos.

Entonces recapitulando ¿Qué es lo que quiere mamá en su día? Que papá se encargue de los hijos y de ser posible unos días en un Spa.

¿Qué es lo que quiere la abuela que vive a casi 10 000 kilómetros? Visitar y cuidar a sus nietos.

Ante eso ¿qué es lo que quiere la hija de la abuela (yo)? Que venga a cuidar a sus nietos en periodo vacacional.

¡Y así todos contentos! Hasta invitamos al abuelo para que no se sienta.

Así pasé mi segundo 10 de mayo y el primero como #bimadre, feliz de la vida orgullosa de serlo y aún más de mi familia.

¿Ustedes como pasaron el día de la madre? ¿Ya pasó o está por llegar? ¿Se acuerdan de algún regalo que hayan hecho en su infancia para sus mamás?