El jardín de María

Risas, imaginación, peligro

Chiho Aoshima

Chiho Aoshima

Apenas una luz tenue se podía alcanzar a ver en ese jardín….conforme avanzaba la noche los mágicos colores hacían su aparición, había veces que si uno no se movía y guardaba absoluto silencio podía escuchar un tenue murmullo. Los grandes sabios decían que era un jardín encantado, otros decían que era el país de las hadas, lo que si era verdad es que no tenía parecido alguno con algo antes visto, cada mañana tomaba distintas formas, las risas hacían parte del encanto de ese precioso espacio, María que desde siempre y sin recordar exactamente cuándo y cómo había llegado hasta ahí se sentía en casa, tomaba rienda suelta a la imaginación.

Una vez cada mil años María podía salir de tan hermoso lugar para ir a visitar la tierra, siempre le había gustado ese sitio, entre sueños los niños felizmente la llamaban, pero sus padres temerosos simplemente la nombraban Peligro.

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

Para conocer como nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

Del plato a la boca (verduras)

6a06b179e7d64942851c115619cb95d9

Mi hija siempre ha sido de buen comer, desde que empezó con los alimentos son pocos los que no come, todo era una fiesta hasta la llegada del buenhijo, ha sido un parte aguas en esta casa, esta familia, esta madre primeriza (por segunda vez primeriza).

Así que me he dado a la tarea de primero pasar tiempo con ella, tiempo de madre e hija sin moscas que perturben su pequeña cabecita loca. Y dos de que coma correctamente, que me cuesta, pues en algún momento no quería comer en la casa, solo en la escuela o en casa del abuelo, y claro aquí circo maroma y teatro para un “¡No!” rotundo y muy bien pronunciado. Tuve que desaparecer, galletas, chocolates y papas fritas, (no conoce aún los dulces), pero bueno no hay mal que por bien no venga, de paso yo no tengo tentaciones, bueno no muchas.

Después del éxito que tuvo el pastel hecho por mi hija, la he incluido más seguido en la preparación de la comida, generalmente los fines de semana pues hay más tiempo y el santo padre puede velar por el bienestar del pequeño hermanito.

Esta vez hicimos unas carnes al carbón con sus respectivas verduras, hay que aprovechar el buen clima de este país cuando lo hay, hasta podría decir que estos últimos días hemos estado súper consentidos con unos 20 grados y Sol, aunque esto no dura mucho tiempo, sirve para cargar energías y hacer como que uno está de vacaciones.

Bueno a los hechos, las verduras me gustan hacerlas variadas dependiendo de las compras, esta vez fueron champiñones, calabazas, zanahorias, cebolla, chícharos aplastados (cómeme todo, que les llaman por aquí) y pimientos.

Lo que hicimos fue lavarlas muy bien, desinfectarlas y cortarlas en pedazos ni muy grandes ni muy chicos, a ella le di un cuchillo para niños y sin filo con el fin de que pudiera hacer el mismo gesto que yo, ella se atacó a los champiñones, quedaron los pobres masacrados, eso sí, los limpió como si fuera a parar al paladar de un experto.

Una vez cortadas todas las verduras las pusimos en un recipiente hondo, les puse un poco de aceite de olivo y soya (un poquito solamente), luego de dejarlos marinando un rato se pasan a un sartén con hoyos el cual va a parar a las brazas del carbón, es simple, rápido y rico.

Una vez terminada la tarea, fuimos a buscar a los muchachos y ella, mi hija gritando de alegría decía a su papá “mi mi chon” (yo corté el champiñón), obviamente súper orgullosa de la actividad hecha como una experta y sobre todo rodeada de halagos de sus padres, comió un buen plato de las verduras, le quitó la cebolla y el pimiento pero lo demás lo comió con gusto. Pequeña anécdota, quiso darle también al hermanito pero le explicamos que solamente toma leche, pues no tiene dientes, a eso te ve con cara de signo de interrogación, seguido de “miam miam mamá cheche”. ¡Es un amor!

¿Ustedes tienen problemas para que sus hijos coman verduras?¿Los dejan participar o ayudar en la cocina?

Aceptación del hermanito (primera parte de muchas).

c27ead441b3a1cd91789b4fc26a14ca9

La buena hija, va tomando conciencia de que el bebé se queda, no se que tanto de que sea su hermano y que no solo es mío, pero lo busca mucho y cada vez que llora corre a ver que pasa….generalmente es un “dodo bebé” (a dormir bebé) o “mian miam mamá bebé” (el bebé come de mamá o algo así), ahora le da por taparlo, claro que hay que estar al pendiente pues lo cubre hasta la frente, también le gusta usar sus cosas y jugar con ellas como por ejemplo el maxi cosi (el cual escondo) o el relax o la sillita para comer, antes se metía ella, ahora pone a Mumu (su conejo) o a Lotta, los tapa y de vez en cuando grita (y si que grita) “guacala, guacalaaaaaaa popó” y corre por unas toallitas húmedas y un pañal, me hace gracia, a veces me asusta con los gritos… claro que luego descubrí que cada vez que cambiaba a sus muñecos ¡ponía los pañales en la basura! Así que también hay que estar al pendiente de que no vacíe la caja de pañales en una tarde.

57e3c3ab184d1e2d1d9a9be8fdc38339

En ocasiones cuando le doy de comer al bebé, ella quiere que la cargue, así que me la pongo a un lado y le platico o pregunto sobre su día, ahora está en un momento en que no le para el pico, mezcla algunas palabras en francés y otras en español, pero como sea se da a entender. Ayer por ejemplo regresó con una rodilla raspada, le pregunté que qué le había pasado y me dijo “Papá, rodilla”, se había caído cuando hacía las compras con su papá, aunque no le dio mucha importancia pues llegando a casa, se puso a jugar con su sombra un rato y a buscar alguna pobre planta para plantar.

El jardín es mi mejor aliado (cuando el clima lo permite en este triste país frío), me ayuda con las plantas, o vamos a buscar pajaritos, o recorremos el jardín ya sea de la mano o persiguiéndonos, pero lo interesante de todo esto es que al final del día pide “dodo leche dodo” y se va a dormir sin tener que corretearla por toda la casa, ya es una cosa menos. Mi hobby es acechar a los animales del jardín para enseñárselos a mi hija (también termino muerta), ventajas de vivir en pleno campo.

Yo creo que de todas las cosas que me preocupan en torno a mis hijos es el no darles suficiente información, ya saben de tipo vocabulario, sensoriales, artísticas, etc. Alguna vez oí a unas mamás que platicaban de sus hijos pequeños (empezaban a hablar) y una de ellas decía que el suyo no hablaba casi nada….la respuesta de la primera mamá fue ¿tu le hablas? Se me quedó grabado, muy grabado y aunque al principio con mi primer hija me costaba contarle cosas de recién nacida, después de que le perdí el miedo escénico al monólogo, le platico vida y obra de lo que se me ocurra en el momento, ya con el segundo pues imagínense, de todo, le hablo de todo y nada, a él le encanta así que seguimos con esto de la comunicación a temprana edad.

Eso sí, el cansancio se acumula, hay veces que no sé como es que estoy de pie pero bueno son gajes del oficio y como todo tiene sus recompensas con este par de diablillos. Cada uno a su tiempo pero te sacan una sonrisa (la mayor parte del tiempo).

Mi hija es muy ocurrente, está en una etapa muy simpática y aunque no ha pasado por completo las crisis y hasta podría decir que se le han sumado otras tantas, la mayor parte del tiempo está contenta y no se enoja tanto de que el bebé esté en brazos, pues fueron semanas difíciles. Ya sin menos estrés (menos no sin) puedo disfrutarlos más y cada uno a su tiempo, sus etapas. Esto de la maternidad no es de color de rosa y muchas veces atenta con tu buena salud mental pero hay que saber reírse de todo, por lo menos intentarlo y tomarlo con filosofía.

El más pequeño está despierto, sigue en su etapa creativa a las 2 de la mañana, y yo pues me voy haciendo a la idea de empezar a buscar inspiración a estas horas pues sino no nos entendemos. Pero la verdad es que la mayor parte de tiempo pido al cielo para que coma y duerma en la madrugada.

¿Ustedes que etapa disfrutaron más de sus hijos? ¿En cuanto a los celos entre hermanos cuando fue mejorando la relación? ¿Recuerdan alguna anécdota simpática?

Segundo 10 de mayo, y primero como bimadre.

cfb1f1a4824971cd6f3381d3ce51355a

Los festejos empezaron desde antes, la escuela de mi hija preparó con ella el regalo perfecto para el segundo año de la fiesta de las madres, y aunque esta era el domingo, ya desde el miércoles mi hija traía en sus manos el preciado regalo para mamá.

Al llegar a la casa junto con el abuelo, este último le dijo, “dale el regalo a mamá” así que ella tan obediente como siempre se acercó a mi y me lo extendió, acto seguido y en un santiamén me lo quitó diciendo “mi, mi” (mío) luego lo abrió y muy orgullosa me enseñó que eran sus manos las que estaban estampadas en el papel. ¿El regalo? ¡Ah! Una lata de metal forrada de una hoja de papel bond decorada con las manos de mi hija y uno que otra estampita de corazón y flor, a las cuales les decía (parando la trompita) “cuore” “cuore” ¡Me derrite cuando hace esto!, ¡se me olvidaba! también había una cuchara de plástico negro, pues el artefacto estaba destinado a mi cocina para poner todos los utensilios.

Un regalo maravilloso, el cual después de que ella juegue con el (pues es de ella) irá a parar a la caja de los recuerdos con todos las obras artísticas de la pequeña. Me pregunto ¿qué es lo que hacía mi madre con todo eso? Supongo que al pasar de los años su caja de los recuerdos se llama “bote de basura” no creo haber visto ningún collar de cuentitas, ni la manta que bordamos, ni nada del estilo, (aunque de lo que sí me acuerdo es de la ilusión que tenía de hacer algo para mamá)….creo que los dibujos deben de andar en alguna parte pero bueno, les estaba platicando de mi 10 de mayo.

Ya el mero día me trajo un ramito de flores y su papá otro, lo increíble es que el ramo de ella estaba tan pero tan tierno, la florista realmente hizo algo súper bonito y de acuerdo a mi hija, y bueno como cada domingo me trajeron el desayuno acompañado de una taza de café. Esa noche había sido especialmente difícil con el más pequeño, pero eso no vale nada cuando ves la cara de tu hija llena de ilusión por saber que pasa algo, que hay una fiesta en camino, que me quiere abrazar y quedarse en mi pecho durante un momento.

IMG_5381

Unos días antes, en la semana, pensaba en un spa, (sola) burbujas en la tina de hidromasaje, cremas de olores a flores para calmar el estrés, un té en cada esquina del lugar, una música sublime a cada paso del recinto y ya si de eso se trata (de soñar) pues de una buena vez en Cancún. Pero no pasó así, nos quedamos en casa, tuvimos visita de la familia con un buen clima (cosa rara), aprovechamos el tiempo en el jardín(madre e hija) tan preciado en estos momentos, empezamos a plantar algunas flores al frente de la casa….pero eso se los contaré con más detalle más adelante.

También me ayudó en la cocina, le encanta y la verdad se pasa un muy buen rato.

Su papá en otro momento del día se quedó con ellos mientras yo hablaba con mi familia y me sentaba un ratito sin bebé en brazos, (también eso es rico de vez en cuando, una se siente un poco más ligera).

Parece mentira, como los pequeños te absorben y consumen tu energía, al mismo tiempo te la renuevan, es agotador pero la recompensa es enorme, he aprendido a llevar mis ojeras con orgullo, es el símbolo de que soy mamá (creo, o me gusta pensarlo, aunque ya las tenía desde antes, ojeras sexy las llamo) y más que nada por que ya ninguna base de maquillaje las tapa…pero como sea el verlos es maravilloso, siempre salen a relucir frases cursis en estos momentos pero es la verdad, tocan ciertas cuerdas sensibles que te hacen ver el mundo con otros ojos.

Entonces recapitulando ¿Qué es lo que quiere mamá en su día? Que papá se encargue de los hijos y de ser posible unos días en un Spa.

¿Qué es lo que quiere la abuela que vive a casi 10 000 kilómetros? Visitar y cuidar a sus nietos.

Ante eso ¿qué es lo que quiere la hija de la abuela (yo)? Que venga a cuidar a sus nietos en periodo vacacional.

¡Y así todos contentos! Hasta invitamos al abuelo para que no se sienta.

Así pasé mi segundo 10 de mayo y el primero como #bimadre, feliz de la vida orgullosa de serlo y aún más de mi familia.

¿Ustedes como pasaron el día de la madre? ¿Ya pasó o está por llegar? ¿Se acuerdan de algún regalo que hayan hecho en su infancia para sus mamás?

El cuento

Nombre, igual, distinto (150 palabras)

f7bdd0fbb8f6ecdd134d7a85604389e5

¿Cuál es tu nombre? Me llamo abuela, la pequeña reía sin para cuando la anciana jugaba así con ella.

No! Decía la niña entre risas, cuál es tu verdadero nombre? Es abuela, la bella anciana repetía entre risas un poco más tímidas.

Seguían entre juegos para entonces contarle una historia, breve historia de caperucita roja, alguna palabras más, alguna menos pero siempre igual en esencia, noche tras noche antes de dormir.

Con el pasar del tiempo, aunque era un cita a la que las dos acudían pasara lo que pasara, pues el mundo se detenía ante ellas, se abría el cielo, se transportaban con cada palabra contada de la abuela.

No era necesario decir gran cosa, ese momento era único para ellas y aunque no cambiara con los años, un día pasó, el cuento era distinto, algo había cambiado, otro cuento…sería la última historia de la abuela antes de dormir.

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

Para conocer como nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

El pastel

ffd0a70f3cabd6ac74e27c7b158a8ebe

Ahora si que nos tomamos una tarde para nosotras, un momento único y exclusivamente para madre e hija, ya nos hacía falta desde hace tiempo, sobre todo desde la llegada del hermanito.

Busqué una receta fácil, algo que no hubiera pierde, que no tuvieras que hacer grandes esfuerzos y sobre todo que ella se divirtiera y que participara activamente. Me decidí por un pastel de yogurt, este es súper fácil de hacer y los niños lo adoran.

Pastel de yogurt

Para las medidas vamos a utilizar el envase del yogurt:

1 paquete de levadura

1 yogurt natural (yo uso el que tiene azúcar).

Medio envase de aceite

2 envases de azúcar (yo utilicé la mascabada).

3 envases de harina

2 huevos

½ limón (yo le puse el jugo del limón pero se puede utilizar únicamente la cáscara rallada).

Todo lo pones en un recipiente, lo bates, la masa la agregas en un molde previamente enharinado y lo metes al horno a 180 grados por 25 minutos aproximadamente y ¡listo!

La experiencia fue genial, ella estaba súper contenta, se quiso poner los dos mandiles al mismo tiempo y obvió el gorrito de chef, el look era exquisito. Una vez ya preparadas nos pusimos manos a la obra.

Los ingredientes ya los tenía fuera para no tener que andar buscando y hacer la tarea más fácil con ella, la sorpresa fue que al ir poniendo los ingredientes, mi hija el único que conocía era el yogurt, el azúcar cuando la probó quedó encantada “miam miam” decía con una sonrisa iluminada como si estuviera en el Nirvana, luego al pasar a la harina, quiso probarla aunque comió un poco prefirió el azúcar así que para no tener crisis la guardé….con los restos de azúcar y harina en su mesita trataba de agarrarlos y ponerlos en el envase…¡guacala! Le decía, eso ya no…estuvo un tiempo entre que comía los restos y trataba de ponerlos en el recipiente donde teníamos los ingredientes,ya para finalizar fui yo quien hizo la mezcla con la batidora, eso la verdad no es que le interesara demasiado, ella seguía con su experiencia gustativa.

Puse el molde ya con la mezcla dentro en el horno y le enseñé que todo lo que habíamos puesto iba a otro recipiente y luego había que hornearlo durante un rato, pero que no se acercara pues estaba caliente.

Ella agarró un banquito para sentarse y esperar atenta el pastel, me decía en intervalos “scho scho” (caliente) para indicarme que no me acercara, ay ay ay que me derrito con esta niña.

Finalmente al sacar el pastel, estaba tan contenta, que para no partirlo inmediatamente, la distraje un rato en el baño jugando un poco con el agua y poniéndole el pijama, mientras esperamos a que se enfriara un poco.

Cuando lo probó estaba mue emocionada “mi, mi” decía seguido de un “patel”… luego muy amablemente fue a buscar a su papá para decirle “patel patel mi” en breve quiere decir: es el pastel que hice. Por supuesto su papá le hizo tanta fiesta que ella no cabía de la felicidad.

Esta actividad de apenas unos 20 minutos en total hizo un pequeño paréntesis entre nosotras, pudimos crear una pausa entre tantos cambio que ha habido en casa. Ella ha estado más contenta, y yo también al verla así, hasta me tocó una canción solo para mi, entre los “tralalá y tralalalalalala” que le encantan hacer había “mamaaaaaaaaaaaaa mamaaaaa”.

¿Qué más puedo pedir? Fue una actividad digna de repetir, se las recomiendo ampliamente.

¿Ustedes de que manera pasan tiempo con sus hijos? ¿Tienen alguna actividad únicamente entre ustedes? ¿Algún ritual o simplemente juego o lectura?