El caballero de la armadura dorada

Antes que nada, esta es una iniciativa del blog La pareja de golpe, que hace llamado a todos esos héroes que tenemos en casa “papá no te escondas”.

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Dicen que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, creo que detrás de una súper mamá hay un súper papá, estos caballeros de armadura dorada, en silencio y sin crédito latente son los que con sus brazos procuran a sus hijos.

Si bien nosotras tenemos la tendencia a hablar, compartir, y decir cada pequeña batalla ganada así como cada momento único con nuestros pequeños, los papás simplemente se limitan a la sombra de todas sus hazañas, grandes y pequeñas.

Hablo por el papá de esta casa para que su voz se oiga, recuerdo el primer día de nuestra hija, mientras me encontraba en recuperación y ella en los brazos de su padre.

Al cabo de unas horas me subieron al cuarto, y la imagen que vi fue la de mi esposo con la bebé en brazos, esa mirada de amor incondicional, con una sonrisa de oreja a oreja y con la frente en alto de un padre orgulloso de su pequeña. Me maravilló que en cuanto me la puso en mis brazos me mostró un video que había hecho para mi, donde le platicaba a la pequeña que su mamá no tardaría, solo me dijo que era para que no me perdiera ni un momento de ella. No hacen falta palabras para describir mi asombro, amor y emociones mezcladas.

El padre de mi hija, este caballero de armadura dorada que si el grito de guerra no se escucha a los cuatro vientos, más bien en silencio y sin tantos atavíos se desvive por sus hijos, la complicidad que se ha creado con mi hija es algo indescriptible, no habían pasado ni unos días cuando se veía el vínculo entre ellos ya tan fuerte, podría decir que desde mi vientre ya había un vínculo.

Desde pequeña ella lo acompañaba a correr, era su momento entre ellos, los sábados por las mañanas son únicos, es el tiempo de papá e hija ya sea para dar un paseo, ir por las compras o traer flores, la pequeña a penas se levanta va corriendo a la puerta y con los ojos bien abiertos y una luz de felicidad en ellos le dice a su papá “vamos, vamos”.

Admiro a ese hombre que llega del trabajo se pone en el piso a jugar con la mayor, que aún con los desvelos propios de la paternidad y el recién llegado tiene tiempo y fuerzas para seguir con las rutinas, jugar, leer, comer, ir a dar un paseo, que por más que quiera tener un fin de semana de esos con los que soñamos de quedarse en cama hasta deshoras, hace una fiesta del tiempo libre con su familia, todo lo que pudiera decir es poco, basta con ver la expresión de mis hijos al ver a su padre llegar o en las mañanas levantarlos al vuelo para una nueva aventura.

Papá ¡No te escondas! Que eres parte de esto, que eres quien da fuerza y energía a esta familia, esas horas de andar en coche y que tuviste que cantar para que tu hija se quedara dormida y no llorara, cambiar los programas policiacos por películas que hemos visto infinidad de veces de manera repetida, organizar la sorpresa de las fiestas para simplemente ver su expresión de maravilla.

También papá concilia, entre el trabajo y los hijos, el tiempo libre que ha desaparecido y una plática de bebé con escasas palabras, el querer acaparar cada momento con ellos y sentirse orgulloso de cada logro y pequeña guerra ganada de cada paso de nuestros hijos en cada etapa de su vida (y de la nuestra en esta aventura que a penas comienza).

Papá no te escondas, el mundo quiere saber tu opinión en cuanto al porteo, alimentos, días de fiesta y capacidades de un hombre en plena paternidad, que se ha reinventado, renovado y hecho un caballero de armadura dorada.

¡Gracias papá!

Otros textos referentes a otros momentos de mi vida con este hombre al que amo:

¡Ahora le toca a él!

Papá también sabe

Un momento de blues

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¡Música maestro! podría decir, pero más que otra cosa es un poco de reflexión ante tanto cambio en la casa y un poco de blues como dicen por aquí. Ya a estas altura va cayendo el 20 y pues no es tan evidente como parecía hace unos días.

La conciliación, parto de ella, que si bien hablábamos en algún momento de lo difícil que es ser madre, trabajar, esposa, amiga y un sin fin de cosas, la conciliación no era evidente y los hijos pagaban los platos rotos y nosotras terminábamos con un ave revoloteando llamada culpa. Aclarando que esto de la conciliación no es término exclusivo de la maternidad sino de todos en cualquier momento de la vida.

También existe otro tipo de conciliación, y esta es con los hijos cuando llega           otro. Este es mi caso y si por un momento pensé que ya la había librado, ahora que la abuela se ha ido hemos ido en retroceso, que digo, ya no se si son los terribles 2 que aparecen de repente, o bien la llegada del hermanito y saber que llegó para quedarse, y todo esto haya hecho de las suyas en la cabecita de mi hija.

Ahora si que tenemos que emplear el plan B, en dado caso sacar todo el armamento, el más pesado para contrarrestar la crisis de mi hija, la bipolaridad y el ataque de nervios que está ocasionando en la casa.

Tenemos días malos, días peores y por supuesto están (escasos) días llenos de arcoíris. Sino fuera por el Santopadre que está detrás de ella no se que haría, pues la mayor parte del tiempo quiere estar en sus brazos….y uno que otro momento en los míos, lo cual atesoro como lo más preciado.

Por un lado está el bebé que si bien o mal se ha acostumbrado a mis brazos, un poco por él, un poco por mi, la separación es intolerable, por otro lado está mi hija de dos años que reclama a su madre y en cuanto ve al bebé monta en cólera, también está el papá que si me ayuda con el bebé cargándolo simplemente es inadmisible ante los ojos de la pequeña. Creo que ahora con la partida de mis hermosas mujeres que balanceaban el tiempo, cariño, juegos con mi hija la suerte está echada….

Se trata de conciliar y armarse de valor, ser fuerte y tratar de que los pequeños no sufran de más, en especial la más grande que se la mal pasa por el momento. La conciliación, creo que es tema del cual vamos a hablar por el resto de nuestras vidas, ojalá pudiéramos dividirnos en varias partes para hacer todo y dar todo a nuestros seres queridos.

Pero no todo está perdido, cada día es una batalla ganada y ahora si Mamá Ninja viene al ataque, un pequeño desliz en este proceso de bimadre pero dentro de poco ya estaremos dando el grito de guerra a 4 voces.

¿ustedes mamás cómo han conciliado la llegada del segundo retoño? ¿ustedes han vivido algo similar? ¿fueron segundos o terceros hijos? ¿cómo lo han vivido?

¡Ahora le toca a él!

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Como buena familia que somos, con todos los altibajos de una montaña rusa que es la vida en casa con un torbellino y un torbellinito recién llegado, el señor de la casa se ha hecho cargo en gran parte de todo, la mamá, la hija1, se hubiera hecho cargo también del recién nacido pero por el momento me encargo yo día y noche.

La casa ha sido un circo de tres pistas, no por los cuidados del buen padre sino por un desfile de cambios en el comportamiento de la buena hija, seguido de cuidados intensivos a la bella madre y sobre todo los horarios desbocados del buen hijo que reclama atención cada minuto del día.

La buena hija pegada al padre, los cuidados y “estate quietos” de él hacia ella han hecho que dentro de todas las personas cercanas a mi hija, él único digno de respeto sea su padre….yo por mi parte me abstuve de poner orden en casa, más bien trataba de compensar de alguna manera los cambios, ahora que ya ha pasado el tiempo, tenemos un rol dentro de la casa mucho más establecido, el padre sigue al mando de la casa ayudando en todo lo posible y yo….¿y yo?, pues me dejo querer.

Hay cosas que no han cambiado, por ejemplo los fines de semana, por lo menos las mañanas son de ellos dos, se levantan, van por el pan, la mayor parte de la veces pasan por flores, la hija regresa con el botín y desayunamos juntos, hasta me toca el café en la cama con una sonrisa de oreja a oreja de mi hija trayendo las flores a rastras, contándome las aventuras de la salida.

Durante la semana, el buen padre casi santo, se encarga de nuestra hija, la mayoría de las veces el bebé abre el ojo a las 4h30 non stop, así que entre los celos de una, el llanto del otro papá se encarga de ella mientras yo con mi mano libre hago la mamila de mi hija. ¿pero que pasa cuando papá quiere vestir a la bella, bellísima niña? Es un shock de colores y cualquier persona que tenga un mínimo de estilo en cuanto a moda infantil, no encontraría ninguna regla….Mi esposo dice que es “estilo papá” y así con aire triunfante y orgulloso se van a la escuela y trabajo respectivamente, mientras me quedo anonadada tratando de juntar el rompecabezas del estilo de mi hija y tratando de cerrar la boca.

La tarde ya es para los cuatro, cuando ellos llegan a casa, Mi hija va corriendo a mis brazos, en ocasiones le hago el baño o simplemente vemos alguna película o leemos un libro…en ocasiones (todavía ahora) dice bebé bebé y se va con su papá a ayudarlo a poner la chimenea…hay veces que me mira con el rabillo del ojo receloso por el bultito en mis brazos….aunque a penas hace algunos días su manera de decir “te quiero mamá” es traerme todo lo que considera útil para el hermanito.

Mi madre dice que tiene la paciencia del santo Job, no se si lo dice por este periodo en nuestra vida de familia o por mi, prefiero no preguntar. Lo que si es que cada cariño atención y desvelos para sus chicas hermosas y su hijo lo valen todo, también puedo decir que no solo yo tengo ojeras (sexis)que me dan tres vueltas, el buen padre las tiene con un pequeño brillo y media sonrisa de satisfacción y orgullo de su familia.

¡Gracias papá!

A dormir angelito (hablo de la mamá).

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Me queda claro que durante los siguientes próximos 20 años (como mínimo) voy a estar hablando de sueño, patrones de sueño, siestas, dormir sin llanto, no dormir y cualquier otro tema relacionado, también me queda claro que si al caso dormiré o descansaré en paz en la tumba (humor negro).

En este momento de reflexión (altas horas de la noche, o día ya ni se), mi bebé se empeña en pasar las noches en vela entre los cólicos y patrones de sueño que aun no sabemos como van. Tampoco duerme buena parte del día, la más grande ya duerme como se supone que duermen los bebés (toco madera para que siga así).

A estas alturas del juego y ya con una súper experiencia (cof cof), caí en la trampa de la cuna del bebé, y de que manera….bueno la uso para cambiarlo, está a buena altura en cambio mi bebé prefiere dormir en brazos, relax, puf, sofá, silla de coche, maxi cosi y todo menos su cuna, hay veces que se queda una media hora viendo su móvil, bueno eso ya es algo, pero en la noche uffff ¡no es nada! Supongo que es por un periodo, quiero pensar que solo es una mala racha.

Por otro lado también está el “porteo” claro que el que preferido de mis hijos es “los brazos” ya sean del papá o de la mamá, y como por arte de magia inspiran tanta paz que en menos de un minuto los dos están más que dormidos o en el quinto sueño, el problema es cuando uno los quiere dejar en sus respectivas camas, esa es otra historia (una de terror). O sino también el que me ha funcionado por algunos momentos es el famoso Oompa Loompa , no es broma, el bebé lo adora y se duerme casi de inmediato, el problema (nuevamente) es dejarlo en su cama o en alguna otra postura fuera de los brrazos de su madre…

Cuando nació mi hija, me leí todos los libros habidos y por haber sobre el sueño del bebé, métodos, técnicas, historias de otras madres, psicólogos, rutinas, etc. Esta vez, una vez más, me sentía tan preparada que bueno…hummmmm…me tendré que leer otro tanto, me imagino que en dos años la bibliografía ha crecido….no creo que se haya descubierto el hilo negro pero algún truco extra no me caería mal para el nuevo bebé o bien para cuando mi hija deje los barandales de la cama y empiece a tener más libertades (para lo cual no me siento nada preparada).

Lo único que me queda claro es que las rutinas hay que hacerlas y no dejarlas, que el sueño (tanto del bebé como el de la madre) son sagrados, siempre lo he dicho desde mucho antes de tener una familia, el sueño y el dormir son parte fundamental de la vida de un ser humano así que es sobre todas las cosas S-A-G-R-A-D-O. Y mientras velo el sueño de mi bebé que contemplo la mayor parte del tiempo, pues cuando duerme por alguna extraña razón y por más cansada que esté no puedo hacer lo mismo, aprovecho para reflexionar sobre las poses para dormir típicas de un recién nacido con las manos arriba, que con el tiempo, poco a poco empiezan a desaparecer, anunciando lo grande que se ha hecho en cuestión de días.

En fin, estas son algunas de las reflexiones en medio de la noche, mientras escucho la respiración de mi hijo y yo dejo de respirar para hacer el menos ruido posible y que siga soñando con los angelitos….también dicho sea de paso, creo que en realidad no es que sientan la presencia, mi presencia por una cuestión de olores y buen olfato, sino que más bien sienten el miedo de unos padres cansados queriendo tener unas cuantas horas de sueño de corrido… ¿o no creen que sea eso? Como sea vale la pena reírse un poco y divagar en el tema, en una de esas encontramos algo que ayude a millones de padres en medio de la noche para dormir a sus queridos hijos.

¿Ustedes como sobre llevan esto del sueño o cualquier otro tema relacionado? ¿les costó trabajo crear hábitos para irse a dormir? ¿sus hijos duermen toda la noche? ¿Aún duermen con ustedes?

Agarrar al toro por los cuernos y no morir en el intento

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El primer mes como hermana mayor, una descomposición química, bipolaridad al máximo, y si había pensado en que no eran tan malos los terribles dos, o que me había salvado o que al final no eran tan terribles pues se convirtieron en un ¡Agárrate que ahí te voy!

¿El recuento de los daños? (ahora puedo reírme de los hechos pues ya va pasando pero en su momento ay ay ay!). la abuela creo que hizo un doctorado de paciencia, entre el te amo, besito, ven, juega y pasar al odio, no te hago caso, lloro, no como y volver a empezar….La peor aventura fue en un museo, ahí si que se dio vuelo, tres adultos y no pudieron con un angelito jajaja, llegaron todos exhaustos, y al preguntarle a mi hija ¿te portaste bien? Ella con una sonrisa dijo síiiiiiii, mi mamá solo se limito a decir entre dientes no, no, y mi hermana se fue corriendo a dormir, eso sí mi hija ni chistó para irse a la cama y durmió unas buenas 12 horas de corrido a pierna suelta.

La mejor parte era la madrina dialogando cordura con la buena hija, cuento hasta tres y….. uno…..dos….y mejor se iba….obvio la niña sabía con quien hacer travesuras…

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Eso sí la hora del juego era la preferida de mi hija con mi hermana y haciéndole un poco de parodia jugaban en su casita de juguete y la ponía en el rincón, ya hasta sabe decir uno, dos, tres….

Las mañanas eran territorio de la abuela, su momento a ellas mientras la casa completa empezaba a despertar y tomar fuerzas. Ahora que no está, le dice mucho “nonna (abuela) ven, ven”….

Creo que al único que se le cuadraba era a su papá y en ocasiones a mi, pues sí, ya sabe que bajo advertencia no hay engaño….de ahí en fuera pues la probada de los límites era su juego favorito, en especial a la hora del paseo ¡ouch!

Por otro lado en este mes de cambios, pues hubo los regalos de las visitas, del nuevo hermano, su cumpleaños, Pascua, en fin ni mandado a hacer, hasta le tocó viaje….Además de sumarle todos los cariños y mimos para compensar los cambios…un terremoto en potencia tomando fuerzas…

Creo que estas vacaciones, los cariños de la familia hicieron su efecto, claro que en sus periodos coquetos era un amor, es un amor…nuestros momentos juntas se afianzan cada vez más y tenemos menos crisis contra el hermano, ahora lo busca mucho, claro que hay que tener cuidado, pues quiere peinarlo, cambiarlo, darle de comer….

Hoy empezamos con la rutina perdida hace semanas, escuela, trabajo y yo con una casa sola con mucho que hacer y poco tiempo, a recobrar fuerzas y empezar a organizar todo….las huelgas de hambre de mi hija empiezas a espaciarse, claro que hemos empezado la acción “esconde los chocolates (toneladas) de Pascua”…la casa se siente vacía pero tengo tanto cariño en estas paredes de todas las visitas, que solo me queda suspirar con una sonrisa y atesorar cada momento.

La ley de Murphy

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Después de mucho pensarle y hacer memoria de las andanzas desde que soy madre, llegué al conclusión que la Ley de Murphy no se formuló mediante pruebas de la fuerza aérea de los estados unidos sino que Murphy era un padre de familia, y sus andanzas con los hijos le hizo pensar en esta ley tan presente en cada familia, que más tarde se hizo famosa.

Pero como sea, el nacimiento de la misma seguramente fue en base a la vida cotidiana con algún bebé, niño, cercano a él.

¿A poco no?

Algunos ejemplos típicos que seguramente ustedes han pasado por más de varias veces…

1.- seguro duerme como piedra la princesa, estuvo del tingo al tango todo el día.

Realidad: se fue a dormir a las 11 de la noche, levantándose cada 30-45 minutos, terminando por dormir en la cama de los papás.

2.- Esto le va a encantar, le voy a hacer su comida favorita, así come en casa y no da lata con los tíos que van a hacer de comer cosas que ni al caso.

Realidad: ni probó tu comida y se comió todo en casa de los tíos, (ahora resulta que le gusta el apio)

3.- Se me olvidaron los pañales en la casa, bueno solo salgo por 15 minutos.

Realidad: se ensucia de pies a cabeza.

4.- Salimos a las 9 en punto para llegar a tiempo, total ella se levanta a las 7.

Realidad: se levantó a las 10.

5.- Durmió perfectamente tanto en la noche como su siesta va a estar súper en forma para la reunión.

Realidad: estuvo más difícil que nunca.

Y como estos ejemplos miles, millones, infinitos….cada uno hecho a la medida de los padres, pobres padres a merced de esta Ley que reencarna en cada familia.

Así que Murphy simplemente recordaba sus vivencias, ¡esta es la realidad!

Ahora con dos en casa, debería de hacer la lista seguro rompo record y hasta libro saco….

¿A ustedes les pasa lo mismo? ¿Alguna anécdota que nos puedan compartir?