¡Nos mudamos!

Mamá Ninja

¡Hola a todos!

Misión: Mamá Ninja se muda a www.misionmamaninja.com, los invito a seguir la página y para quienes quieran tener las alertas en su email, pueden suscribirse en la misma.

¡Gracias, gracias, gracias, millones de gracias!

Gio (Mamá Ninja)

Anuncios

Amanecí Danzando

En lo que reanudamos 150 palabras les comparto un pequeños cuento corto del baúl de los recuerdos.

Allyson Adeney

¿Y cómo es eso? Alguien pregunta…..

Sin palabras, sin risas, sin lágrimas en los ojos, sin aliento, sin sentimientos, sin dramas ni arrebatos…..simplemente danzando.

Danzando al amanecer, danzando al medio día, al atardecer que se adormece, al anochecer con su último suspiro, en medio de la noche con un canto triste y uno alegre, danzando y danzando……siguiendo las vueltas de una melodía confundida, dejándote llevar……

¿Y por qué? Por las alegrías, por las tristezas, por los desengaños y engaños, danzando por los amigos, la familia, los árboles y las flores….no existe un porque, simplemente sigo danzando….es un baile continuo…… con un ritmo incontrolable….es así….

¿Y quién danza? Alguien pregunta…..

Danzo yo, tu, nosotros y todos en estos tiempos y los pasados….una cadencia única e interminable y hasta casi contagiosa…..

¿Tú cómo bailas? Otro pregunta…

Yo bailo ayer, yo bailo hoy, yo bailo en sueños, yo bailo la risa, la nostalgia, la alegría…..yo bailo simplemente, es así….esta es la vida ¿o no?…….yo bailo azul.

¿Y por qué lo haces? sigue preguntando….

Porque la vida es bailar y volar al mismo tiempo…digo en un murmullo siguiendo las vueltas…..

La locura de dos

ella en casa

Me pasa seguido, que después de una noche de zamba por unos cólicos que no terminan por desaparecer; entre micro sueño y micro sueño, que empieza a convertirse en pequeños pestañeos, piense en el día que me espera; armándome de valor decido que cuando el pequeño haga unos de sus “coyotitos” yo haré lo mismo; aunque sea parada y arrullándolo pero hay que cerrar os ojos de vez en cuando, y así una va pasando la noche en el objeto del deseo, que afortunadamente está en esta casa sino, no sabría donde hubiera dormido; bueno probablemente el bebé dormiría en su cama y yo en la mía, pero los hubieras no existen ¿cierto? Y adoro mi bella mecedora que me transporta a millones de años luz dentro de los rincones más cálidos de mi infancia; pero esa es otra historia.

Decía que mientras arrullo, meso, doy de comer, cabalgo en países lejanos, todo eso tratando de dormir al pequeño siempre en brazos ahora, pienso en los probables “sueñitos” que puedo darme durante el día, y es ahí cuando escuchas a las 2h30 de la mañana un pequeño grito seguido de un: Mamáaaaaaa, papáaaaaaa, corres a ver que pasa, después de dejar suavemente al bebé en su cuna (esperando que no se despierte) y lo que te encuentras es una pequeña con fiebre de casi 40 grados y un “se queda en casa” con letras grandes y rojas, uffff que empieza el día. Adiós coyotitos, micro sientas, nano siestas y parpadeos largos de sueño de belleza, ni modo así es esto y que empiece el maratón de termómetro, medicina, buenahija en nuestra cama, buenhijo que se despierta cada 45 minutos y el buenpadre haciendo relevos entre uno y otro.

Ya para la 7 de la mañana todo bajo control con la mayor y un bebé que despierta con todas las pilas recargadas, eso sí, con una mega sonrisa y ojos felices; termino en la cocina con bebé en un brazo, café en la otra mano y babyphone en la bolsa del pijama esperando a que mi hija despierte.

Entre tanto me repito: “no te olvides de avisar a la guardería, no te olvides de avisar a la guardería, no te olvides de avisar a la guardería…”cosa que obviamente te olvidas y recuerdas cuando recibes la llamada de la directora preguntando por la pequeña con voz de ultratumba….pffff era de esperarse…

Aunque hay que reconocer que entre el cansancio del día y el acumulado… con las ojeras ya hasta el piso te entra una energía no se de donde, estás fuerte como un roble, cansada (eso nadie te lo va a quitar por los próximos 20 años o más) pero la energía la traes.

Pasa el día y cuando el papá de los niños llega a la casa, entra de puntitas, con la respiración retenida y unos ojos de: A ver que me encuentro. Y ahí estoy yo con el bebé en brazos, la mayor dormida y plácidamente chismeando en la red.

¿Qué cómo me fue en el día? Ah! Bien, sin problemas, la mayor un poco cansada pero la fiebre fue cediendo a lo largo de la jornada, vimos tele, jugamos, comimos, casi como si fuera un día de vacaciones, nos quedamos también en pijama y pasamos un muy buen día los tres.

Pero ojo que no siempre es así, la enfermedad y los niños en casa, no se llevan bien con los nervios de las madres, ya cansadas, cuestión de paciencia como en todo y para todo, pero al final organizándose una la libra victoriosa y hasta pasa un buen día con ellos.

¿Ustedes como pasan esos días de enfermedad en casa? ¿siempre son complicados? Yo he tenido de todo, ¿Algún tip para estos casos?

Los juguetes juegan solos

Juguetes

Ayer después de un día movidito con el buen hijo, me quedé en la sala, con él en brazos por supuesto, y me puse a ver a mi alrededor…

Hace no más de un año mi casa no parecía juguetería, la buena hija quién por el momento se da a la tarea de redecorar los espacios con un juguetito por aquí, otros libros por allá y unos pañuelos de colores formados en fila india por toda la casa; eso sí, poniendo primero todos los de un color, seguidos de otro color y así sucesivamente hasta terminarlos.

Pero eso no es todo, desde que llegó el buen hijo, pegado a mi siempre, dicho sea de paso, además de la deco de mi hija, me encuentro con un corralito, una silla alta, un relax, un rebozo…y bueno el maxi cosi definitivamente lo escondo pues desde que Mumú es fan, mi vida (y el del bebé) han peligrado.

Y divagando en todo eso y oyendo de fondo la canción de la Cenicienta

Pensé seriamente en tener un hada madrina de tiempo completo para que se encargara de organizar esta casa, por lo menos que los juguetes se guardaran y limpiaran solos después de que la buena hija se fuera a dormir; pero esperé, y esperé y seguí esperando y nada de nada, simplemente ya tenía la tonadita de la canción en la cabeza en boucle y con un brazo ocupado y el otro libre, trataba de poner las cosas en su lugar. Historia de todos los días, aunque hay que ser justos, mi hija de vez en cuando arregla conmigo, pero ayer no fue el día, eso se los aseguro.

Y volviendo al tema del hada madrina, si el hada es de los años 50´s seguro ya está pensionada ¿no?, aunque debió de haber dejado y formado a alguien también, aunque mucho me temo yo no aparezco en su lista de prioridades, veremos más adelante.

Y entre tanto, entre las divagaciones que ya se iban más allá de la realidad; siempre con la cancioncita pegada hasta el último hueco del cerebro (recordaré cambiar la película o salir corriendo en esa parte). Miré a la pequeña que contenta saltaba de un lugar a otro jugando con una pelota, regalo del buen padre, que seguro que el día que la dichosa pelota aterrice en un plato de comida o rompa alguna cosa entenderán los dos que eso es para jugar afuera.

Y ya para no hacer el cuento largo, me dirigía al último sitio donde podía haber algún juguete perdido y me quedé sorprendida, supongo que es la mejor palabra para describir la escena. Estaban la mayoría de los muñequitos de Lego y Playmobil, junto con Mumú y una que otra muñeca viendo Cenicienta mientras unos la veían desde el sofá, otros comían, etc., La pequeñita simplemente estaba en su silla disfrutando del momento con grata compañía.

Pero ojo que no hay que mover nada, pues mi hija reclama con una letanía y manoteando que están ocupados viendo la película, así que cuidado de moverlos.

Estas cosas simplemente me sacan una sonrisa y un final feliz para un día que termina, en otro momento se arreglará el cuarto, total estas etapas pasan tan rápido…

¿Cuál es su mejor momento del día con sus hijos? ¿Sus hijos arreglan y desarreglan y vuelven a arreglar? ¿Ustedes tienen la suerte de un hada madrina? ¿Tienen alguna anécdota en torno a los juguetes que quieran compartirnos?

Gracias por ser parte de este blog.

De la tina a la regadera

117ff39b25c27de566825f95fbcacf0b

Pues ahora que han pasado algunos meses, la pequeñita con cierto entrenamiento para ir al baño, implementado por ella misma, dicho de paso, decidió sin más ni menos que ya era niña grande; claro que para algunas cosas, para otras sigue diciéndose a ella misma “bebé mi”.

Hace unos días, tal vez un par de semanas quiso meterse a la regadera, así sin más, dio un brinco y quiso bañarse como papá y mamá, para mi sorpresa le ha encantado la idea, a pesar que no le gusta el agua en los ojos, me imagino que como la mayoría de los niños, la regadera la disfruta al máximo y ha sido su nueva pista de juegos.

Cualquiera pensaría que es un gran paso, menos tiempo en el agua, más rápida la tarea antes de irse a dormir, etc….pero lejos de todo eso; es prácticamente lo mismo que si se bañara en la tina con miles de juguetes, es más, en mi baño me puedo encontrar un pato de hule, o unos pulpos que se pegan en las paredes con el agua, ¿qué le hacemos? Creo que es parte de esta nueva vida ¿no? Juguetes hasta en el café, eso sí, con el mayor cuidado posible de no pisar un Lego en el piso o cualquier otro artefacto del estilo, que mi hija tiende a dejar así no más olvidado por aquí o por allá, esperando víctima.

Aunque claro es un paso enorme, visto desde el punto de vista que sea, pues para salir con ella, será más fácil bañarla, hay que verlo desde ese punto práctico, una no tiene siempre la opción de tina en el cuarto o en casa de los amigos o de la familia y aunque de repente regresa a la tina pues decide que es el día perfecto para un chapuzón, ahora cuando le digo: “¡Al agua patitos!” me dice regadera y cuando le digo que si me ayuda a bañar al bebé, me dice: “tina bebé”, supongo que de ahí ha salido toda la relación.

Como sea creo que a la base será la cascada mágica de piratas, dragones y sirenas; o bien un mar lleno de posibilidades para llegar a nuevas islas repletas de aventuras.

Creo que el agua, es una de las cosas preferidas de mi hija, siempre le ha gustado, recordarán que a ella le encantaba irse a bañar y con solo decir ¡Al agua patitos! Saltaba corriendo para irse al agua; conforme se iba acercando la llegada del hermanito en casa, esta práctica que siempre había sido fácil, empezó a tener conflictos de tiempo, forma y modo, así que era una guerra, de vez en cuando, para llevarla a la tina, o sacarla, o enjabonarla o lo que fuera, también dependía del grado de cansancio y lo que estuviera haciendo en el momento, pero bueno, ya no era tan fácil como antes; afortunadamente solo fue un breve periodo, todo se ha ido normalizando y bueno ahora con la novedad de la regadera e ida al baño que me tiene boquiabierta.

Y hablando de agua y sus delicias para estos niños, les confieso que la mía aún no conoce la alberca y sus bondades, así que estas vacaciones veremos que piensa la pequeñita de una buena tarde de alberca al aire libre; no tengo bola de cristal pero puedo imaginar que esto le va a encantar, más que un buen baño en tina o regadera, a que sí.

Definitivamente podremos leer todos los métodos para criar a nuestros hijos, pasar momentos de calidad con ellos (como ahora le llaman), quitar el pañal en 8 pasos, comer adecuadamente, y mil y un títulos más, pero la verdad, son ellos mismos, nuestros hijos, quienes van marcando la pauta.

¿ustedes han tenido problemas para que sus hijos se bañen? ¿Sus hijos se le han adelantado para hacer alguna cosa en especial, bajo sus propios métodos? ¿En cuanto al tema del agua se refiere, qué es lo que más le gusta a sus hijos?

El mercado (150 palabras)

Ventanilla, bolsa, collar

ce5c3f7055610504d53995a6193b75d9

Mariana tenía una rutina los sábados, era sagrada, levantarse, ir con su papá a comprar el pan, ir al mercado y comprar alguna chuchería para mostrársela a mamá triunfante de su salida.

Pero ese sábado sería diferente, recorrieron el mercado como de costumbre, pero tenía una sensación como de maripositas en el estómago, caminando por los pasillos se topó con un puesto que tenía una ventanilla de colores, se asomó llena de curiosidad y lo que vio fue un espectáculo de peces de colores.

Dando saltitos de felicidad, escogió uno y el señor lo puso en una bolsa y ella la tomó como un si fuera un trofeo….llegando a la casa le enseñó a su mamá el pez y corriendo fue a su cuarto a ponerlo en un lugar más seguro, apenas este tocó el agua cristalina de la pecera se convirtieron en una pequeñísima sirena con collar de perlas.

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

Para conocer como nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

document.write(”);