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Mamá Ninja

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Gio (Mamá Ninja)

Las diferencias entre niña y niño.

Niña y niño

Cuando supe que estaba esperando un niño, pensé en que era mucha la responsabilidad, que había que ser un niño de bien, en pocas palabras no un macho bueno para nada….apenas acababa de pensar esta frase cuando me paré en seco y me dio, me di vergüenza; ¿cómo podía esperar que las personas a mi alrededor, la sociedad, el marketing, etc., no hicieran diferencia entre una niña y un niño si yo misma lo hacía?

¡No! Tengo dos hijos, los cuales procuro, educo, mimo de la misma manera, para que sea niños con todas las posibilidades en sus manos, personas de bien….más que nada niños felices.

Creo que la tendencia es ser más favorable con el niño, me he topado con comentarios como: le haces más caso al niño que a tu hija, lo consientes más, estás más con él, etc., pues tal vez, pero en mi defensa el pequeño tenía apenas unos días de nacido, y no soy de las de dejar a los bebés llorar y que se las arreglen solos por que no está en el horario.

También he visto situaciones en las que los niños de la casa no mueven un dedo, el papá tampoco y la mamá e hijas se desviven por complacerlos. Desafortunadamente es la realidad de muchas familias en pleno siglo XXI.

En casa mi hija juega a la comidita, a la mamá, me imita ahora que ha llegado el bebé, pero al mismo tiempo es fanática de las grúas, tractores y trenes, así que la dejo ser, que juegue y aprenda; creo que gran parte de las ideas preconcebidas son de los adultos, los niños juegan a la casita sin pensar en: “es mi papel de mujer ocuparme de la casa y de los hijos”, juegan a planchar por ver a la mamá o al papá hacerlo sin pensar en: “es el trabajo de mamá planchar y lavar por que es mujer”, lo mismo con un niño en casa; todos esos atributos que damos a esos juguetes sexistas son eso, atributos que nosotros les damos.

En casa la única diferencia que hacemos en cuanto a ellos, son de acuerdo a sus etapas de desarrollo, a mi hijo le cambio el pañal y a mi hija la acompaño al baño, y esto no es por darle prioridad a uno o a otro, simplemente por que es la etapa en la que están en estos momentos.

Me sorprende la manera en la que vamos actuando con nuestros hijos, por ese afán de ser madres perfectas y darles la educación perfecta, creo que a veces dejamos a un lado lo más importante (me incluyo en ocasiones en todo esto): Nuestros hijos; el camino no es fácil y más ahora con tanta información y poca conciliación en casa, pero deberíamos sentarnos, respirar profundamente y ver lo bien que estamos haciendo.

¿Ustedes han vivido diferencias entre niños y niñas? ¿de que manera se organizan en casa? ¿Les han hecho comentarios sobre sus hijos simplemente por ser niño o niña?

Gracias por compartirnos su experiencia 🙂

Mumú

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De orejas largas y con gran sonrisa llegó hace a penas un año a esta casa, tímido y en silencio observaba los pasos de mi hija, no hablaba nuestro idioma, pero captaba cada palabra pronunciada de la pequeñita cual tesoro.

Observaba atentamente los pasos de Lotta, entendía que era la mejor amiga de ella, pero lejos de quitarle el lugar simplemente quería jugar con ellas.

La pequeña poco a poco fue observando con recelo a Mumú, como lo ha bautizado desde el inicio, primero lo dejó dormir con ellas, luego empezó a dejarlo jugar algunas veces, ahora es su cómplice en cualquier travesura y lo procura cual bebé, literalmente, le cambia el pañal con un grito de: “Guacalaaaaaaaaaaaa popó” y sale corriendo a buscar uno nuevo y limpiarle con las toallitas húmedas… claro que después me encuentro los pañales de Mumú en la basura, así que hay que estar al pendiente, así como las toallitas húmedas se las he cambiado por pañuelos desechables.

Se han vuelto incondicionales, en ocasiones se sienta a comer con nosotros a la mesa, o quiere estar dentro del maxi cosi para salir a dar una vuelta en coche, o tal vez si el bebé no está en el box, un momento de juego prefiere brindarle.

Mumú es experto en contar cuentos, jugar a la casita y los monstruos en base a las exigencias de las películas en casa; Sabe todas las lenguas que la pequeña pueda aprender y hasta unas inventadas, el holandés (su lengua materna) ha quedado en segundo plano para dar lugar a unas pláticas interminables con mi hija; Es casi como tener que ir a apagarles la luz del cuarto y pedirles que ya se duerman y que dejen los juegos para otro día; también sabe escalar, brincar y cantar canciones y claro, va con ella a la escuela o a cualquier otro lugar, siempre están juntos.

Es el mejor amigo de mi hija y uno más en esta familia.

¿Sus hijos tiene algún muñeco que los acompañe durante el día? ¿Tienen algún juego preferido? ¿De que manera escogieron un muñeco preferido para acompañarlos?

Susurros en el oído…

Fotografia de Marie Bauwens

Fotografia de Marie Bauwens

Hoy mi bebé se va a su cuarto, ¿En qué momento creció tan rápido? Sentimientos repletos de sentimientos de todos los tamaños le dicen adiós a una etapa para comenzar una nueva.

Apenas ayer nos descubríamos torpemente en penumbras por la noche, empezábamos a conocernos, a llamarnos por nuestro nombre, a maravillarnos con cada gesto, con cada latido. La sorpresa de la vida reflejada en su mirada.

En tres meses han cambiado tantas cosas, y nada a la vez, sigue siendo mi bebé recién llegado, al que acurruco contra mi pecho mientras huelo su cabello y oigo su latido al unísono con el mío.

Hoy ya tenemos largas conversaciones, risas de alegría cuando se cruzan nuestras miradas, nos agarramos fuertemente, yo de su mano, y él de mi dedo como si en eso se nos fuera la vida….La sorpresa sigue estando en su rostro, pero ahora es un tanto diferente, la observa, la respira, la vive.

Y yo, sigo atesorando cada momento, que aun se deja llevar contra mi pecho y en el que puedo susurrarle en el oído.

¿Qué es lo que una madre le dice en voz bajita a su bebé?

Fotografía y colaboración de Marie Bauwens

Las películas en casa

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Pues como era de esperarse la pequeña empieza a tener cierto idilio amoroso con la televisión, a pesar de que durante mucho tiempo no se veía interesada en lo más mínimo, solamente de vez en cuando pedía alguna película la cual me tardaba más en poner que lo que ella se quedaba viendo.

Pero ahora todo ha cambiado, desde que descubrió Monsters Inc. La pide día y noche, es su primer película completa y aunque la ve mientras juega, le da de comer a Mumu (su conejo) o juega con Lotta , pues ya descubrió las bondades de la tele.

Sin entrar en detalles de modelos de educación con un “No a la TV” rotundo, mejor les platico de lo divertido que es ver la película con ella, Mumú y Lotta a su turno se sientan con ella en su “puf” hay veces que los deja solos en el y otras en las que están sentados los tres, depende del momento y hora del día.

Lo divertido es como ve la película, generalmente juega al mismo tiempo, otras veces pone atención como si se tratara de información clasificada y otras, generalmente cuando es tarde o ya se acerca la hora de dormir se acomoda con algún pan en mano y ve la película tranquila.

En esta etapa ya se ríe con los diálogos, a veces a carcajadas y otras entre dientes (o entre chupón), su preferido, o por lo menos para decir su nombre es “Zoski” (Wazowski), a Sulley le dice “montro” (monstruo) y Boo es Boo.

Algunos diálogos ya se los sabe, los dice con sus palabras y se voltea a verte orgullosa de su memoria, también nosotros ya nos hemos aprendido la mayoría de los diálogos y una vez que se los dije se quedó asombrada y se echó a reír, ¿no es bella la vida?

Claro que hay veces que es pon y quita y vuelve a poner la película, el otro día por ejemplo se despertó de sobresalto como a eso de las 4 de la mañana y señalaba el closet seguido de un “mons” “Montro” “mons” para ser sincera a esas horas no carburo y bueno después de un esfuerzo sobrehumano entendí que hablaba de la película, al principio pensé que tenía miedo, le abrí y cerré el closet para que viera que no había nada pero ella seguía con el “Mons” “Montro”, finalmente después de mil entendí que quería ver la película, obvio fue un no rotundo seguido de explicaciones como es tarde, el sol está dormido y tu también tienes que hacerlo….terminó en mi cama con su leche y se acabó el episodio….por si acaso en la mañana le volví a decir que la televisión era solo un ratito, y que en la noche, después de despedirse del Sol (y de todo lo que se ocurra en el camino), se acabaron las películas hasta el otro día.

Esta película de Monsters Inc. Le tengo mucho cariño, ha pasado por mi hermana y todos mis primos, y me acuerdo que la primera vez que la vi fue con mi prima de 3-4 años en ese momento y yo estaba atacada de la risa, mi prima con los ojos bien abiertos no sabía que pasaba, era algo así como ¿nunca la habías visto? Seguido de un “soy un moculoooooooo” “moculooooooo” (monstruo) entre risas…

¿ustedes tienen una favorita? ¿sus hijos ven poca o mucha televisión?¿Creen que es mejor que no vean o tengan acceso a la televisión?

Un día para recordar

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El día llegó, después del encerrón con el bebé durante un buen rato y con cierto miedo de que nos salieran hongos por eso de no orearse un poco, ni siquiera sacar la nariz pues el retoño aún no contaba con las vacunas, finalmente llegó el día, nosotros dos estábamos ya casi en la puerta a las 6 de la mañana, pues ya no podíamos esperar más, queríamos ¡aire fresco!

Como papás precavidos que somos hicimos una lista de todas las cosas que necesitábamos por si acaso, eso de salir a cuatro necesita organización y táctica precisa.

Ya todos en la puerta, felices por la salida, nos dirigimos a sacar las fotos del pasaporte del más pequeño, claro que cuando llegamos estaba dormido y no hubo poder humano para que despertara, tampoco muchas ganas de hacerlo pues desde hace unos días duerme poco.

El itinerario sería, comer con ellos, comprarles ropa más ligera para la temporada y al supermercado, ya sé que no es la salida ideal pero cuando se tiene poco tiempo hay que aprovecharlo, más tarde iríamos a dar una vuelta al bosque y recoger algunas flores.

La realidad fue, que los dos torbellinos se durmieron, nosotros aprovechamos su sueño para ir por una hamburguesa de esas de comida chatarra, mi hija comería algo más saludable claro está. Llegando al centro comercial sacamos la carriola del pequeño y sorpresa, faltaba una pieza para poner el maxi cosi, ok nos dijimos, vamos a tomar dos carritos de los del supermercado y una vez dentro de la plaza nos dividimos, yo me fui con la mayor a comprar ropa y zapatos, uffff como nunca, parecía endemoniada, agarrando todo, como jamás en la vida, en una de esas la puse en un rincón en lo que se calmaba, pero más bien parecía disfrutarlo….saliendo, obvio el más pequeño ya tenía hambre y con él es 1,2,3 grito y fuerte, muy fuerte…para no hacer el cuento largo, terminé en una cabina de ensayo, escondida casi, para poderle dar de comer, pues ni una silla o banca vas a encontrar y claro como una toma la lactancia como pretexto para exhibirse….

Más tarde el bebé y yo debíamos alcanzar al papá y mi hija en otra tienda, ya para ese momento el bebé en brazos, mis brazos y cuando llegamos, pues ni hija ni marido, después de mil los vi felices tomando un jugo y yo con una contractura en el cuello, jajaja más vale reír que llorar.

La buena hija ya había jugado con los nervios del padre en el intervalo, y yo por mi parte ya quería regresar a casa….decidimos hacer las últimas compras…un par de cosas para la cena y listo vámonos….esto fue rápido y sin episodios psicóticos, ¡vámonos!

Saliendo, segunda toma del bebé, este ya en cólera y famélico, ninguna silla, lugar para quedarse un momento y ni cabina de ensayo….así que opté por el coche, ¿ya qué otra nos quedaba? Entre bebé, bolsa, pañalera, carrito pues un circo de tres pistas el darle de comer y no morir en el intento….Prueba superada, pero no lo recomiendo…

Nuestra salida, primer salida familiar a cuatro fue en un intervalo de tres horas… parecieron años, ¡lo juro!, el camino de regreso, los dos torbellinos dormidos, una vez que llegamos a la casa no queríamos ni apagar el motor del coche para no tentar fortuna y despertarlos…lo logramos, cada uno en su cama y dormidos…nosotros hasta la respiración aguantamos para no perturbarlos.

¿La ida al bosque? Que buena broma, tal vez mañana…hasta mi hija estaba cansada del día, pues claro con semejante guerra que había dado… Terminamos los cuatro haciendo una buena siesta, después pues a organizar la cena, jugar en casa, baño y de nuevo dormir.

Fue un día de deporte extremo, lleno de adrenalina y millones de calorías quemadas (qué gimnasio ni que nada), seguido de unas buenas carcajadas de los padres ya en seguridad y territorio neutro. Prueba superada y un respiro de alivio de estar sanos y salvos.