La locura de dos

ella en casa

Me pasa seguido, que después de una noche de zamba por unos cólicos que no terminan por desaparecer; entre micro sueño y micro sueño, que empieza a convertirse en pequeños pestañeos, piense en el día que me espera; armándome de valor decido que cuando el pequeño haga unos de sus “coyotitos” yo haré lo mismo; aunque sea parada y arrullándolo pero hay que cerrar os ojos de vez en cuando, y así una va pasando la noche en el objeto del deseo, que afortunadamente está en esta casa sino, no sabría donde hubiera dormido; bueno probablemente el bebé dormiría en su cama y yo en la mía, pero los hubieras no existen ¿cierto? Y adoro mi bella mecedora que me transporta a millones de años luz dentro de los rincones más cálidos de mi infancia; pero esa es otra historia.

Decía que mientras arrullo, meso, doy de comer, cabalgo en países lejanos, todo eso tratando de dormir al pequeño siempre en brazos ahora, pienso en los probables “sueñitos” que puedo darme durante el día, y es ahí cuando escuchas a las 2h30 de la mañana un pequeño grito seguido de un: Mamáaaaaaa, papáaaaaaa, corres a ver que pasa, después de dejar suavemente al bebé en su cuna (esperando que no se despierte) y lo que te encuentras es una pequeña con fiebre de casi 40 grados y un “se queda en casa” con letras grandes y rojas, uffff que empieza el día. Adiós coyotitos, micro sientas, nano siestas y parpadeos largos de sueño de belleza, ni modo así es esto y que empiece el maratón de termómetro, medicina, buenahija en nuestra cama, buenhijo que se despierta cada 45 minutos y el buenpadre haciendo relevos entre uno y otro.

Ya para la 7 de la mañana todo bajo control con la mayor y un bebé que despierta con todas las pilas recargadas, eso sí, con una mega sonrisa y ojos felices; termino en la cocina con bebé en un brazo, café en la otra mano y babyphone en la bolsa del pijama esperando a que mi hija despierte.

Entre tanto me repito: “no te olvides de avisar a la guardería, no te olvides de avisar a la guardería, no te olvides de avisar a la guardería…”cosa que obviamente te olvidas y recuerdas cuando recibes la llamada de la directora preguntando por la pequeña con voz de ultratumba….pffff era de esperarse…

Aunque hay que reconocer que entre el cansancio del día y el acumulado… con las ojeras ya hasta el piso te entra una energía no se de donde, estás fuerte como un roble, cansada (eso nadie te lo va a quitar por los próximos 20 años o más) pero la energía la traes.

Pasa el día y cuando el papá de los niños llega a la casa, entra de puntitas, con la respiración retenida y unos ojos de: A ver que me encuentro. Y ahí estoy yo con el bebé en brazos, la mayor dormida y plácidamente chismeando en la red.

¿Qué cómo me fue en el día? Ah! Bien, sin problemas, la mayor un poco cansada pero la fiebre fue cediendo a lo largo de la jornada, vimos tele, jugamos, comimos, casi como si fuera un día de vacaciones, nos quedamos también en pijama y pasamos un muy buen día los tres.

Pero ojo que no siempre es así, la enfermedad y los niños en casa, no se llevan bien con los nervios de las madres, ya cansadas, cuestión de paciencia como en todo y para todo, pero al final organizándose una la libra victoriosa y hasta pasa un buen día con ellos.

¿Ustedes como pasan esos días de enfermedad en casa? ¿siempre son complicados? Yo he tenido de todo, ¿Algún tip para estos casos?

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¿Pequeño o grande?

Grande o Pequeño

Como ya lo sabrán Hervé Tullet es uno de mis autores favoritos para la literatura infantil, es simplemente inigualable, después de abrir un primer libro de él, lo adoptas inmediatamente.

Esta vez llega a nuestra biblioteca “Grande o pequeño” un libro didáctico para los más pequeñitos, con apenas unas cuantas palabras que hace crecer la imaginación de nuestros hijos mientras descubre lo que es grande y lo que es pequeño.

¡Que lo disfruten!

¿Ustedes conocen alguna otra obra de este autor? ¿Cuál es el libro favorito de sus hijos?

Como siempre gracias por participar en este blog.

El sueño es sagrado

Sabemos mamás, que el sueño de un pequeño es sagrado, haríamos todo lo posible por que este siga su curso, sin ser interrumpido por nada, ni siquiera por el aleteo de una mariposa. Por nuestra parte si de dormir se trata y eso, en la medida de lo posible, atesoramos esos cinco minutos por aquí, diez por allá y cuando hay noches “completas” nos rendimos ante Morfeo.

Ahora, como bimadre el sueño es todavía más raro y más atesorado, si la buena hija duerme (que generalmente lo hace toda la noche) la guerra la da el buen hijo que simplemente prefiere los brazos de su madre en una mecedora que dormir toda la noche en su cama, claro que para esto hay horarios: de 23h00 a 5h30 duerme plácidamente en su cama, y ya después es otro cuento…

Esto pasa en las noches, que de alguna manera puedo decir que ya vamos de gane.

¿Pero que hay de las siestas? La buena hija hace una buena siesta aún de unas 2-3 horas, dependiendo de la fiesta que haya dado antes, mientras que el buen hijo hace bastantes más, generalmente micro-siestas y una que otra más larga como de una hora, eso sí, ya sea una corta o larga se despierta con una sonrisa y tan feliz como si hubiera descansado horas.

Pero aquí viene lo bueno, el hobby de mi hija, la buena hija, una marmota por naturaleza, ha encontrado divertidísimo despertar al hermanito. Primero era como no queriendo la cosa, pasaba y gritaba, ya saben esas notas falsas que te llegan hasta el cerebro y más aún cuando no pegas el ojo en toda la noche. Pero después de eso era un: “Bebé dodo” “Bebé dodo” (Bebé durmiendo), pareciera tan inofensivo pero Noooooooooo, este “Bebé dodo” va en “Creciendo” al punto de despertar a todos los vecinos….o el mejor aún, es el “bebé” así no más, como diciendo hazme caso, que tan bien es en tono mayor.

Claro, dirán que así pasa, pero la peor, de la cual no me he recuperado fue la ida en coche, finalmente el buen hijo se durmió, pues como que no le gusta mucho el trajín, y fue cuando la buena hija empezó “Bebéeeeeee” “Bebéeeeeeee” Hasta cantadito el tono y claro, super fuerte casi a gritos, así que le pregunte ¿No se ha dormido? NO, me respondió, y ya después de mil, cuando voltee a verlo, el pobre estaba en el quinto sueño y mi hija viéndome con cara de “se acaba de dormir” entre risitas.

Ahora mientras lo voy contando me rio, pero sepan que en su momento no es nada divertido, pues lo que le sigue es un lloriqueo a dos voces que puede durar horas.

Ay la hermanita, lo que encuentra para divertirse, y por otro lado los veo juntos y es ella quien le acaricia la mano, le cuenta cosas y lo llena de juguetes, con los juguetes hay que tener cuidado pues luego son de esos pesados y me da miedo que aterricen en la cabeza del angelito, les juro que puede pasar, más de varias veces hemos corrido para evitar el accidente.

¿Y ustedes como viven los días de poco sueños de sus hijos? ¿Y las siestas? ¿Entre hermanos pasaba lo mismo?

Buen fin de semana a todos y muchas micro-siestas, siestas y noches completas de sueño les deseo ZZzzZzzzz

La Teje-Historias (150 palabras)

Hilos, leña, contar

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La cita era todos los sábados al caer el Sol, era una cosa maravillosa, por lo menos una vez en la vida había que ver a la anciana “Teje-historias”. Todo dependía de la prenda que hiciera y sobre todo de los hilos que traía, eran las piezas clave para toda la aventura.

Primero alineaba los hilos, separaba los colores, chupaba su dedo y lo ponía al aire para ver el sentido del viento, se quedaba pensando unos instantes y luego con una sonrisa que le daba la vuelta a la cara ponía la leña para lanzar el fuego, pero ese fuego no era cualquier cosa ya que de él aparecerían las imágenes de la historia conforme la anciana iba tejiendo. Contar la historia era breve, a veces más largas, pero lo mejor de todo, es que en ocasiones dependiendo de la noche y sus estrellas podías entrar a la historia….

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

Para conocer como nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

El árbol (150 palabras)

Hojas, brillantes, imperfecciones

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Un mundo perfecto, María estaba acostumbrada a eso, asomarse por la ventada del árbol en el que vivía y ver cada detalle tan finamente pensado de su alrededor…era la obra de los dioses se decía a menudo, por lo menos eso era lo que la abuela repetía contantemente mientras acercaba su larga nariz a las hojas de sus plantas y olisqueaba como si se tratara de un pastel recién hecho.

Un espectáculo para no perderse, el pasar de la cálida lluvia, las brillantes gotitas caían, el sonido de ellas era casi celestial…..todo era perfecto, todo estaba en su lugar.

Un día casi desapercibido en medio de una danza de golondrinas que se posaban en un árbol, descubrió por primera vez en su vida que las hojas del árbol estaban llenas de imperfecciones, qué maravilla, ese sería el día más feliz de su vida, un descubrimiento inigualable. ¡Todos vendrían a verlo!.

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

Para conocer como nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

El olor a vacaciones

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Pues y estamos en las vísperas de tan esperados días, mi hija sale de la guardería 3 semanas y más tarde nos iremos a mis tierras otras tres, estas últimas son las tan esperadas vacaciones, que si nos tardamos un año en organizar las siguientes, y estas se van como agua entre las manos pero eso sí, dejando un olor de hogar en las memorias.

Pero bueno, los preparativos, los finales son un paquete con los hijos, y más estando tan pequeños.

El pasaporte, aquí en Bélgica hay que pagarlo por 5 años, pero cada vez que el bebé cambie, hay que sacar una foto y pagar un nuevo pasaporte. ¡Viva los trámites burocráticos! Ya para mi hija con dos años llevamos dos.

La foto del pasaporte del pequeñito, fue un lío, primero le hicimos unas fotos con la fotógrafa del pueblo, pues que esa no, así que fuimos a otro lado donde después de mil sacamos la foto del bebé derechito sin manos de los padres, así como flotando en un limbo blanco, no es ciencia ficción, ¡sí se puede, sí se pudo!

La otra es ver los boletos de avión, ahora somos 4 y eso necesita de un táctica tan avanzada que no cualquier militar de altos mandos podría realizarla, la logística con niños, uno en brazos, bueno dos seguramente, carriola, Mumú y Lotta, maletas, maletas de mano y bueno únicamente cuatro brazos para todo que se vuelven 100….esos son los súper poderes de los padres en acción y claro de una mamá ninja en plena misión.

Ya veremos más tarde lo que meteremos en la maleta, hay que respirar un poco antes de eso que también es otra tarea nada fácil.

Por ahora me permito 5 minutos de soñar despierta con tan añoradas vacaciones, claro que luego regreso a la realidad de sopetón y me pongo a pensar en todo lo que hay que hacer, como por ejemplo, empezar con las mamilas para el bebé, para que en la guardería no le sea tan difícil el cambio de brazos y ritmo cardiaco entre ellos.

Pero no hablemos de cosas tristes, hoy hay que de que festejar, muchos proyectos en puerta, vacaciones que asoman a la ventana y mis retoñitos a mi alrededor todavía.

¿ustedes cómo planean las vacaciones? ¿les es difícil salir con niños? ¿Planean vacaciones de acuerdo a las edades de sus hijos? ¿Qué es lo que más les gusta de esta temporada? ¿Qué es lo que más odian?