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Mamá Ninja

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Gio (Mamá Ninja)

El reloj de arena (150 palabras)

Manchas, doce, compañía

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Si tuviera que explicarlo de alguna manera sería por medio de un reloj de arena, se decía a si misma, las manchas que aparecían como pequeños fantasmitas al pasar de un lado al otro le recordaban la fragilidad de las cosas, ¡era alucinante!.

Su vida estaba dividida en dos fases, ella prefería estar arriba, por supuesto, no había tanto ruido y sobre todo era el momento de descansar de tanto correr por la vida. El viaje lo había hecho ya doce veces, esta vez sería la última, tendría que decidir si quedarse en la compañía número 34 y seguir haciendo infinitas investigaciones de terreno, o bien terminar sus días en alguno de los dos lados, no era fácil la decisión, adoraba lo que hacía, aunque sabía que decidiera cualquier cosa, siempre sería una aventura su vida. Si tan solo tuviera más tiempo….las dos dimensiones eran el lugar perfecto, eso sabía.

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

Para conocer como nació esta idea de 150 palabras y las reglas, puedes hacer click aquí.

De México a Bélgica

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El olor era el de la aventura, el francés hacía música en mis oídos, los colores eran más brillantes, la comida un manjar y los chocolates ni se diga, los mismísimos dioses me darían crédito…..unas maripositas en el estómago me hacían volar ante la idea de que este sería mi nuevo hogar….Bélgica…

Con el tiempo me fui acostumbrando a los olores, los sonidos, los colores, las maripositas habían hecho su trabajo, ahora era tiempo de poner los pies en la tierra.

El principio fue difícil, no todo ha sido color de rosa, en ocasiones pensaba en volver sin mirar atrás y ver este brinco como una escapada, luego superé los miedos y poco a poco fui construyendo un nuevo yo, una nueva vida, un camino lleno de oportunidades.

Lo más difícil fue reencontrarme a nivel profesional, hacerme una imagen de mi misma ante una sociedad que nada tiene que ver con la nuestra, mi esposo ha sido un gran apoyo y aunque no siempre la cosa ha sido fácil creo que ahora podemos mirar atrás y ver los frutos del esfuerzo…no ha terminado, solo hemos empezado pero ya tengo un pie adelante un poco más firme que cuando llegué con una maleta llena de esperanzas y sueños y una computadora para estar cerca de casa.

Lo más difícil a nivel personal primero fue tener que dejar mi carrera a un lado…claro que eso es momentáneo y aunque muchas veces digo “será para otra vida” no quito el dedo del renglón…

Segundo fue cuando llegó mi hija al mundo, antes de eso, tratamientos, buscar trabajo, hacerse un lugar…y estar totalmente sola, alejada de esas personas tan cercanas…creo que es una de las pruebas más grandes que he tenido, querer grita e ir a casa, tener esa necesidad de oídos que consuelen y que hablemos el mismo idioma, no necesariamente con palabras…aunque me he hecho de grandes amistades, los amigos y la familia son el núcleo de una, por lo menos así lo veo…al principio me desvivía por tomar fotos y recopilar detalles para que de alguna manera ellos pudiera ver lo que yo veía, tratar de embriagarlos con las alegrías, también era una manera de decirme, estoy haciendo lo correcto, aquí es mi lugar…más tarde el furor y la cotidianidad se van entremezclando hasta hacer los días un poco más planos, eso sí, los hijos revolucionan todo y otra vez a empezar, tratar de compartir en casa, con los amigos que he dejado, cada detalle, para sentirme cercana como si la vida se me fuera en eso.

Creo que el sentimiento es el de soledad, tengo muchas actividades y quisiera que el día tuviera 48 horas por lo menos, pero al final siempre pienso en lo que he dejado tan lejos, mis amigos de infancia, las tardes de café al infinito, películas…que si todo eso puedo hacerlo aquí, las personas que llevo dentro de mi corazón son irrepetibles. Los extraño demasiado, a veces en silencio, a veces un poco más dramáticamente y es difícil no poder estar en sus momentos importantes, grandes chicos…

La maternidad compartida entre FaceTime y apenas unas semanas de vacaciones por aquí o por allá, claro que cuando se van organizando los viajes siempre es el atesorar cada momento, las visitas en casa, las idas con los hijos…

La comida, esa sí que la extraño, los antojos, gustos culpables que solo un amigo comprendería, las anécdotas…aquí pareciera que mis anécdotas son a partir de cuando me vine a vivir aquí, antes de eso queda todo guardado en una maleta de recuerdos, es duro, es ahí cuando las amistades belgas hablan de los buenos momentos del pasado que la nostalgia aparece sin tregua…se vale soñar y finalmente recordar es vivir.

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Hoy me puedo sentar, viendo a mis hijos jugar y saber que estoy contenta, que me hacen falta muchas personas las cuales adoraría que se mudaran aquí mismo, pero que de alguna manera siguen siendo parte de mi vida, que el ir a México se hace una aventura, pero al final de día puedo atesorar cada momento.

Una mirada al infinito (150 palabras)

Naranja, canicas, fugaz

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Miguel no recordaba desde hacía cuanto le habían regalado el telescopio, pero lo que sí sabía era que había sido un súper regalo, aunque era de esos viejos artefactos, tenía varios botones que quién sabe para que funcionaban, y desde hacía un par de días, podía viajar en el espacio, no sabía exactamente si era sueño o realidad pero le encantaba….

Al principio, tímidamente veía por una rendija, era genial ver un planeta del color de una naranja que giraba y a su paso dejaba una estela del mismo color….luego si ponías atención se veían a lo lejos unas canicas de colores que no era otra cosa más que más planetas o estrellas que se reunían como si fuera una tertulia, pero lo mejor de todo era quedarse quieto, aguantar la respiración hacer un deseo y mirar perplejos la belleza de una estrella fugaz

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

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Ella (150 palabras)

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Sombras, realidad, salida

La había perdido por completo, ni una pista de ella, si bien algunas veces se enojaban y dejaba de hablar por algún tiempo, los unía un viejo amor, hacía millones de años atrás cuando todo había empezado, había escogido entre todas las sombras a la única, su amiga, su incondicional ¿dónde estaba?….La realidad podía ser tan exótica en estos tiempos, un poco de iniciativa y buenos deseos (en el momento adecuado, por ejemplo cuando pasaba un cometa) y listo podías viajar en el tiempo…

Entrando la noche, ya inquieto por su querida, decidió ir a esa constelación más allá del allá, finalmente todo había empezado ahí, justo no había duda esa pequeña mancha oscura en el mar era ella, tan bella, tan perfecta…debía decidirse si quería encontrar una salida, eso era, quería pasar el resto de sus días con ella, pues la vida sin su compañera era como estar sin su otra mitad.

Nota:

150 palabras es una entrega dominical, creada por Marta, (DiarioDeAlgoEspecial) de una microhistoria o microrrelato, tres palabras de inicio, y habrá que crear un cuento con ellas ¡de 150 palabras!

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La ruta (150 palabras)

Desconocida, lado, cabeza

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Había pasado toda su vida buscando la ruta desconocida, este era el último viaje, si no la encontraba ahora daría por terminada la aventura, era hora de descansar. Viajar por constelaciones, planetas, mares infinitos daba trabajo y de que hablar, pasaría el tiempo que le quedaba, mucho o poco para escribir sus vivencias.

Se dirigía a la última constelación conocida, esa que estaba a un lado de la estrella dorada, parecía que ahí se encontraba un lugar apacible para terminar su historia, una vista maravillosa, un clima templado, el sonido de las olas y una que otra estrella fugas.

Ya casi por llegar, se le atravesó un hoyo negro, ¡paf! Y en un santiamén la reconoció, era la ruta que tanto había buscado, por fin podría viajar en el tiempo, su tiempo, su historia y con solo voltear la cabeza podría mirar y aterrizar en ese momento tan amado, anhelado.

Nota:

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